LABORATORIOS LAM

Una Historia de Aciertos, Riesgos y Mucho Trabajo.

Laboratorio de Aplicaciones Médicas S.A. es una empresa que nació en 1983, cuando de simple distribuidor, Jordano García Coste comenzó a fabricar sus propios medicamentos. Allí están ahora sus hijos para confirmarlo.

JORDANO GARCÍA COSTE fue visitador médico durante muchos años, hasta que decidió trabajar bajo su propia responsabilidad.
Era 1980 cuando instaló una compañía distribuidora de medicamentos. Esa fue la génesis de Laboratorios Lam, una empresa que nació en 1983, cuando de simple distribuidor, García comenzó a fabricar sus propios productos.
Es una historia de aciertos, riesgos y mucho trabajo. “Papá siempre está innovando”, cuenta su hijo, Yordano García, quien ahora se desempeña como Director de Operaciones.
El y sus dos hermanos, tienen sobre sus hombros el proyecto de reestablecer, a partir de 2005, el 30% del crecimiento anual de Laboratorios Lam y, en poco tiempo, escalar al peldaño 4to. ó 5to. en el ranking de laboratorios farmacéuticos nacionales, donde hoy ocupan el 8vo. lugar.
“Comenzamos a hacer jarabes, que es lo que tecnológicamente precisaba de menos maquinarias; con los años fuimos creciendo y en 1988 se compró la primera tableteadora.
Más adelante se fueron mejorando los equipos y se amplió la de comprimidos”, nos cuenta Yordano. Pero ya Lam es otra cosa, aunque aún están en el sitio de origen, que fue la casa de él, sus padres y sus abuelos. Mientra lo cuenta, sonríe con sana vanidad; es joven, licenciado en Química y continúa, como sus hermanos, un negocio que tiene, desde la raíz, un sabor familiar.
Inicialmente fabricaban líneas generales de medicamentos, después comenzaron a lanzar la línea cardiovascular, a la vez que se fue ampliando la planta, hasta llegar a la de hoy, donde trabajan 40 personas, entre técnicos, profesionales y obreros.

En productos cardiovasculares, Laboratorios de Aplicaciones Médicas S.A. (Laboratorios Lam), desarrolla dos líneas totalmente independientes, Cardiopharm y Lam-cardiovascular, que venden entre las dos, volúmenes muy altos.

“Tenemos líneas cardiovascular, general, pediátrica, gastroenterológica y la OTC, que son los productos que se venden sin recetas médicas, como antigripales, analgésicos, antiácidos y calcio”, nos explica Yordano y continúa: “De ellas las más importantes son, la cardiovascular, que hizo crecer al Laboratorio; y la OTC, que tiene 3 años y medio y que no depende del médico para que crezca; ellas solas generan el 80% del crecimiento de la empresa”.
Productos líderes como Coralat, que es la aspirina del corazón, Laritox, un antigripal, Carbo C+, Alugel, que es un antiácido, son de uso muy frecuente entre la población. “Hay productos que están entre las 7 mil y 15 mil unidades vendidas mensualmente, que en este mercado es muy alto; hay líneas cardiovasculares que venden al mes 700 u 800 unidades, que en su categoría son muy buenas ventas”.
El manejo de la materia prima (importadas de EEUU, Italia, Inglaterra y otros países europeos), es uno de los esmeros de Laboratorios Lam. Ellos nos explicaron que antes de embarcar una materia prima, reciben un “certificado de análisis”, posteriormente, con la materia prima en el país, hacen análisis de control de calidad, mientras la colocan en almacenes de cuarentena. Una vez positivo el resultado, pasan a utilizarla.
“Nuestra mayor producción son los comprimidos.
De más de 100 productos que tenemos, sólo hay 10 líquidos”, nos dice Gary Piña, gerente de marca de OTC, que nos acompañó en el recorrido por la planta.
En productos cardiovasculares, Laboratorios Lam desarrolla dos líneas totalmente independientes, Cardiopharm y Lam-cardiovascular, que venden entre las dos, volúmenes muy altos.
El Laboratorio de Aplicaciones Médicas S.A. (Laboratorios Lam), fue un sueño logrado en base a empeño y trabajo. Allí están los hijos de Jordano García Coste, para confirmarlo. M