Fallo en chip le cuesta caro a Intel

Intel, el mayor fabricante mundial de chips, informó de un error de diseño en uno de sus productos, Sandy Bridge, considerado como la segunda generación de los microprocesadores Core.

La compañía explicó que uno de los puertos del chip podría degradarse con el paso del tiempo. Por ello ha identificado el error y lo ha corregido. La nueva versión del chip ya comenzó a producirse.

Esta incidencia tendrá un costo total de $700 millones de dólares, y recortará los ingresos de Intel en el primer trimestre en $300 millones, hasta $11.700 millones (+/- $400 millones).

Intel también redujo su previsión de margen bruto para el primer semestre en un 2%, aunque anticipó que su previsión anual de ventas no se ha visto afectada. Portavoces de la compañía aseguran que los procesadores Sandy Bridge en sí no presentan deficiencias algunas y que el problema atañe exclusivamente a los chipsets de la Serie 6 Cougar Point.

La noticia, difundida al poco tiempo de la apertura del mercado neoyoruino Nasdaq, hizo que Intel viera momentáneamente interrumpida la cotización de sus acciones y, al retomarse la negociación, registró un descenso de un 1.5% (llegando a los 21.19 dólares por unidad) en relación con el valor del pasado viernes.