La industria pesquera dominicana crece

La mayor concentración de explotación pesquera de escala semi industrial está concentrada en Puerto Plata.

Las pesquerías marítimas de República Dominicana se han desarrollado rápidamente en las últimas décadas. Desde el principio de los 80 se han registrado tasas de crecimiento anual promedio del orden del 10% para sus flotas, 8% para sus pescadores y 7% para sus capturas.

Esta dinámica de crecimiento se ha debido básicamente a las tecnologías y conocimiento de los pescadores artesanales dominicanos y a las fuentes de financiamiento informales, en mayor medida sin ninguna intervención externa. La producción pesquera nacional anual es de 14,167.59 toneladas métricas (Tm), por un valor de US$ 41,987,262, –precio en húmedo del pescado (en playa).

La producción pesquera tiene un promedio mensual de 1,181 Tm. por un valor  promedio de US$ 3,498,939. Existen 14 cuerpos de agua dulce (lagos, lagunas y presas) que aportan cerca del 12% de la producción nacional. La mayor concentración de explotación pesquera de escala semi industrial está concentrada en Puerto Plata.

La importación de productos pesqueros fue de 37,376 Tm, por un valor de US$96,251,678. El mayor desarrollo de la acuicultura permitiría el auge de los proyectos de cultivo de especies. Para ello, debe promoverse la eficiencia en la producción de alevines y especies comerciales.

De langosta durante el 2009 se exportaron hacia el mundo 3,224 kilos por un valor de US$38.026. En tanto de Dorado se exportaron 36,684 kilos por un valor de US$162,932. El salmón procedente de Noruega y de Chile es importado, tanto empacado como entero y en versiones ahumado y crudo. El atún también es una de las importaciones nacionales para consumo humano.

Fortalecer y desarrollar el sector pesquero y acuícola es primordial, si con ello se pretende aprovechar el potencial existente en las especies migratorias y la utilización de presas, represas y áreas marginales para la acuicultura. Ambas actividades pueden consolidarse como fuentes generadoras de empleos y alternativas de producción.

Por Daniella Mena F.