Radiografía del ejecutivo moderno

El mundo que nos rodea cambia por segundos y en su ola nos lleva a todos, ¿qué está sucediendo en la república Dominicana? la incidencia de las nuevas tecnologías en todas las áreas del quehacer ejecutivo es un fenómeno que, poco a poco, ha ido convirtiéndose en un rasgo distintivo de todos los sectores de la economía, hasta la gestión comunicacional de reuniones y agendas de trabajo. De la misma forma, nuestros ejecutivos y ejecutivas preservan rasgos de consumo que podrían parecer una sorpresa en determinados renglones de consumo. los hallazgos y las afirmaciones se suceden una tras otra en esta radiografía. el diagnóstico final, sin embargo, le pertenece al lector.

Darwin Enrique Medina P.

Veamos en qué está, qué hace el “animal social” que dirige (irá) nuestra economía. A continuación, veremos sus hábitos de consumo, lo que desea, cómo maneja su ocio, qué tanto se cuida a nivel personal, y algunos datos socio-demográficos que nos ayudan a pasear por los pasillos de su mente.

Los muchachones de Mercado me han encargado una empresa que temo nopodermanejar:escribirenserio.Ellos entienden que lograrán su cometido conmigo: es decir, que eso que durante años he venido desarrollando para mi columna mensual en esta prestigiosa publicación, evadirme a mí mismo al igual que de los rigores y seriedades y dramas y tragedias de la vida cotidiana en el puesto de trabajo, ya no sea el objetivo y el fin último de cada tecla pulsada durante horas, puliendo y refinando cada oración (aunque no pienso en mí mismo como un escritor, que quede claro), como dice Garrison en su texto sobre periodismo, “sudando sangre”.

Se supone que yo contribuya, con mi experiencia y mi “agudo sentido del análisis” (según me informaron en la carta de convocatoria para la reunión con la firma consultora que realizó el estudio que arroja luces reveladoras sobre el tema, Newlink), a entender al homo ejecutivus dominicano; saber cómo se comporta con respecto a las nuevas tecnologías y a los medios de comunicación, a las telecomunicaciones, finanzas, el ocio, el entretenimiento y el turismo, qué vehículos prefiere conducir, cuáles son sus hábitos y costumbres a la hora de hacer negocios, cómo se cuida a nivel personal (bastante higiénico y sofisticado… nuestro homo ejecutivus, debo decir, ¿eh?), y cómo se entretiene (si creen que habrán cuentecitos sórdidos e historias picantes, olvídenlo: los muchachos, en general, parecen ser bien mojigatos).

Pero, ¡suficiente! Para numeritos los cuadros. En Newlink Research hacen su trabajo… ¡Y de qué forma! Nosotros hemos de hincar el diente sobre la substancia. Un filete para los analistas y “pundits” mediáticos que, siendo pocos pero con gran sentido profesional, en este nuestro país veleidoso y horizontal, se lanzan a “la lucha trucha” con Mercado al ristre para iluminar al público profesional y decirles cómo están las cosas en este mundo del Señor.

Veamos: el mundo cambia. Partiendo de este pequeño pero abarcador absoluto, visitemos brevemente a Giuseppe Tomasi de Lampedusa, y a su Gatopardo: “Para que todo siga igual, algo tiene que cambiar”. Y así, el mundo sigue siendo el mismo, y aun así cambia. Paradoja de paradojas, más allá del hoyo de gusano y la escalera interminable. Como muestra, República Dominicana y sus habitantes no se han sustraído a las tendencias que recorren el mundo como el fantasma aquel que cambió Europa hará ya tanto, pero tanto tiempo, un octubre muy rojo pero nevado. Si Barack Obama no hubiera utilizado las redes sociales como lo hizo durante la campaña presidencial que le dio la presidencia al primer presidente de color (¡negro!) en la historia de los Estados Unidos, ¿qué hubiera pasado? De la misma forma, y volviendo al octubre rojo, ¿qué hubiera sucedido en las estepas rusas si la revolución hubiera contado con BBs, Facebook, Bbchat…?

Hace apenas unas semanas fui invitado a dar una charla sobre administración y presupuesto de ventas, una materia que creo dominar aunque la realidad es que nadie puede con una fuerza de ventas que maneja un portafolio con más de quince marcas (lograr semejante tarea olímpica sería como enseñar a jugar fútbol americano a seis ornitorrincos). Mientras caminaba por el recinto universitario donde se celebraba una semana de animadas charlas en las que participaban, en calidad de facilitadores, profesionales de nombradía y prestigiosas trayectorias en todos los ámbitos de negocios de nuestra economía, me di cuenta de que, a lo largo de mi trayecto, me convertía, casi inconscientemente, en un testigo de absolutamente todo lo que había leído en el estudio que Newlink Research desarrolló para Mercado, y que sería la base para mis ponderaciones en este artículo.

Los métodos de socialización en términos profesionales reflejan un avance hacia un nivel de interacción en el que, entiendo, se ha llegado a una nueva dimensión en la que hasta el lenguaje, la terminología, la forma de escritura (plasmar la emotividad, transmitir mensajes y sentimientos de un interlocutor a otro), ha adquirido un nuevo sistema de símbolos (“emoticons”), y una nueva ortografía, y sabrán los dioses si el sueño de la famosa diseñadora y pensadora Bridget de Socio, uno en el que el lenguaje escrito, inclusive los ideogramas, serán sustituidos por un idioma global basado en un sistema visual de señales, de imágenes.

En este sentido, la revista canadiense AdBusters, nos habla sobre un mundo donde, a pesar de la implementación de sistemas tecnológicos destinados a estrechar los lazos entre los seres humanos, a pesar del desarrollo de plataformas de telecomunicaciones globales que inter-comunican a todo el mundo, en cualquier rincón de la tierra, quizá la gente esté, en el mundo desarrollado, sufriendo de una mayor soledad que toda la imaginable.

Pero esto, en nuestro patio, es descabellado, inclusive cuando, durante mi caminata hacia el aula donde daría mi charla, vi jóvenes “encorbatados” y estudiantes de postgrado con traje sastre “chateando” con sus Black Berrries, entre sí… sin importar que la una estuviera hablando con otra que se encontraba, apenas, a unos metros de distancia.

La mayoría de estos usuarios BB y iPhone-scos son mujeres y, en segunda instancia, hombres jóvenes… más jóvenes que las mujeres, en su mayoría. Lo mismo sucede en el uso de las redes sociales.

Al llegar a mi charla, temprano como siempre, di rienda suelta a mis encantos de hombre experimentado, y comencé a socializar con los jóvenes que, muy pronto, serán nuestra “clase dominante” (gracias a Adam Smith, Hegel y comparsa), y comprobé que el asunto iba como sigue: BB, iPhone, efectivamente, y en el peor de los casos, otras tantas marcas menores, pero todas igualmente interconectadas: facebook, en primera instancia, siempre presente, enormemente rentable, y luego, por supuesto, el arcano, incomprensible “twitter” (hasta hace poco pensé que se trataba de una empresa cuyo inversionista principal era Piolín… por lo de “Tweetie”, ¿saben?… “¡ok… bad joke!”), una especie de foro donde, en una versión socialmente más dispersa que la hora de “trade” en la Bolsa de Valores de New York, todos se dedican a gritar y algunas grandes corporaciones multinacionales como JetBLue, y otras tantas ingeniosas compañías dominicanas de mediano tamaño, se han hecho rentables.

Les pregunto cuáles diarios prefieren leer: las chicas y las más adultas por igual pelean por Diario Libre. Los hombres se sientan con los cuatro cuerpos del “estándar” Listín Diario, de manera más tradicional… y predecible, podría decirse. El formato de lectura rápida y, como sabemos, el diarismo gratuito ha cambiado la forma en la que el dominicano consume noticias, y la revelación se encuentra en el hecho de que los mayorcitos prefieren un periodismo más tradicional, una presentación más, digamos, segura, sin riesgos.

Y, ¿qué más leen? Hoy, El Caribe, El Nacional… Pero el caso es el siguiente, el ejecutivo moderno prefiere la versión impresa, física de los periódicos, a un nivel sencillamente increíble. Pero el futuro le pertenece a la juventud y los que nos enfrentamos al remolino de la mediana edad no tenemos parte en este póker cósmico.

Al igual que nuestros padres, la generación perdida post-Trujillo, el ejecutivo de hoy día se ha dejado embriagar por la noticia trepidante. La diferencia es que, en apenas unos nanosegundos, tenemos a nuestra disposición el mundo en un amargo “newsflash”, o un mórbido “la noticia en caliente”… como usted quiera, patrocinado por, “brought to you by”, o gracias “a nuestros auspiciadores”. ¿Los líderes? A nivel local, Telesistema (canal 11), Color Visión, Antena Latina, Telemicro, CDN… y Teleantillas. Pero eso es televisión local. En la realidad, cuatro de cada diez ejecutivos tienen Telecable de Tricom, seguido de cerca por un Claro de rápida penetración, Aster, Wind Telecom, y Sky.

Estos muchachos prefieren comprar sus Ferragamos y Timberland, pagar sus servicios y lo que degustan en cualquier restaurant, con tarjeta de crédito. El comercio electrónico cobra cada día más adeptos en este plano de la existencia. El Banco Popular se lleva bien con ellos… cinco de cada diez de los entrevistados hace sus transacciones por este banco… y así, a la hora de hacer deporte, se olvidaron del béisbol, y lo sustituyeron por un Golf que da la imagen de mayor afluencia, seguido de cerca por el tennis, un ciclismo que ayuda y sustituye a los estáticos “cardios”; para los más “fit”, la gimnasia, y luego natación. Los más tradicionalitos, como yo, siguen jugando “21” en las canchas de los colegios bilingües de la ciudad.

En cuanto a las preferencias en los desplazamientos con fines turísticos se pudo comprobar que entre los ejecutivos se mantiene alta la preferencia por la Zona Este (La Romana, Punta Cana y Bávaro) frente a otros destinos emergentes como es el caso de Las Terrenas, Samaná y Jarabacoa.

Y así, “los hombres son más activos que las mujeres”. “El golf”, dice el estudio en tono concluyente, “es muy practicado por los hombres, mientras que las mujeres optan por el gimnasio. El tennis es popular entre ambos”. ¿Qué quéeeee? S’i… como lo han leído. Eso, además de los restaurantes, tipo bar. Los restaurantes tipo bar donde hay “happy hour”. Y donde la comida es cosmopolita y sofisticada. Pero también están los otros ejecutivos, esos que están más allá de los RD$ 350,000: los de Mercedes Benz y Lexus.

Al entrar al recinto donde daría la charla sobre administración y presupuesto de ventas, ¿qué fue lo que vi? Laptops por doquier. Los BBs y los iPhones habían sido sustituidos por “notepads” y otras muchas herramientas tecnológicas que sirven para preservar la memoria de esos pobrecillos que podrían perder todos los archivos del consciente y quedarse en blanco. Pero, ¿qué decir de nuestro ejecutivo moderno? Muy sencillo: el futuro le pertenece.

¿Cómo se hizo?

Se trata de una investigación cuantitativa desarrollada por Newlink Research, empresa multinacional de investiga- ción sobre temas de opinión pública e investigación sobre las preferencias de grupos de consumidores. En este caso se empleó una metodología online denominada “Computer Aided Telephone Interview (CATI)”, cuyo universo estuvo compuesto por 40.9% femeni- no y un 59.1% masculino; se enviaron invitaciones “online” a 1207 personas, de las cuales participaron un total de 318 personas con encuestas termi- nadas, durante abril de 2011.