Cómo se benefician las organizaciones con los hábitos de la generación del milenio

Es más probable que las generaciones previas vean esta narrativa como desperdicio de tiempo narcisista

El Proyecto Internet y de Vida Estadounidense del Centro de Investigación Pew recientemente preguntó a un numeroso grupo de expertos si la generación del milenio perdería su marcada propensión a compartir en Internet. La gran mayoría, 67 por ciento, lo descartó, afirmando que la Generación Y seguiría compartiendo información al envejecer.
¿Por qué? Según Matt Gallivan, analista de investigación sénior de NPR, “compartir no es ‘el nuevo hilo negro’, es la nueva norma. Hay demasiadas ventajas en vivir con cierto grado de apertura como para que los nativos digitales ‘la pierdan’. Oportunidades laborales, nuevos contactos personales, colaboración profesional, aprender de la experiencia de otros, etc. Todos son fuertes beneficios de participar abiertamente con otros en Internet, y esto es algo que la Generación Y entiende intuitivamente”.
Las generaciones previas de trabajadores del conocimiento no comparten esta intuición. Tienden a trabajar en grupos privados o pequeños y únicamente comparten lo que generan informes, presentaciones, análisis, una vez que está hecho.
La Generación Y encuentra este enfoque raro y tonto. Usa herramientas de Internet 2.0 como “blogs”, “microblogs” y programas de redes sociales para transmitir no sólo los productos acabados de su trabajo de conocimiento sino también de lo que está en proceso.
También es más probable que la generación del milenio discuta públicamente sus proyectos, los recursos que encuentra particularmente útiles y las cuestiones, obstáculos y desafíos que enfrenta bien. Esta narración se hace parte del historial digital de la organización.
Mientras esto sucede, se materializan dos amplios beneficios. En primer lugar, la gente que  narra su trabajo se convierte en un recurso para el resto de la organización porque la huella digital que deja puede ayudar a otros a trabajar más eficientemente. En segundo lugar, al ventilar sus preguntas y desafíos, los narradores digitales se abren a las buenas ideas de otros, y se hacen más eficientes.
Es más probable que las generaciones previas vean esta narrativa como desperdicio de tiempo narcisista. La Generación Y, mientras tanto, sabe que contar su trabajo, cuando se hace adecuadamente, ahorra tiempo, incrementa la productividad y cohesiona más la organización.

Andrew McAfee
Andrew McAfee es director de investigación científica del Centro de Negocios Digitales de la Escuela de Administración Sloan del Instituto Tecnológico de Massachussets. Es autor de “Enterprise 2.0.”