Empieza 2012 con 3 retos profesionales

Un aumento, más habilidades y tomar días de descanso son tres objetivos para este año que inicia; los expertos recomiendan ser un empleado asertivo para lograrlo.

Una persona puede tener formación universitaria, experiencia laboral y talento, pero eso no garantiza ser un profesionista asertivo, habilidad vinculada a la autoestima, y que consiste en saber y transmitir lo que se quiere.
Para lograr esa meta, hay que empezar por actividades básicas como ser un empleado que traza objetivos a corto y mediano plazo, saber con claridad que quieres. Dejar el desarrollo en manos de otros limita, dice María Mónica Cavagna, académica de la Escuela de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Panamericana (UP).
La psicóloga experta en reclutamiento, Patricia González, menciona que cuando un empleado tiene claro sus expectativas sobre el trabajo contribuye a mejorar su asertividad, porque se “empodera” para dar opiniones sobre aquello que agrada o molesta en su desempeño cotidiano.
“Si en tres años desea ser director de su área, pero le cuesta decir no a las actividades que limitarán su llegada a ese proyecto, entonces siempre tendrá como justificación que no puede promoverse ni relacionarse con la gente estratégica porque tiene demasiado trabajo”, ejemplifica la psicóloga
De acuerdo con la psicóloga especialista en ámbito laboral, Claudia Castellanos, en el terreno profesional las personas tienen aptitudes evidentes para ciertas tareas, así como dificultades, y el error de muchos empleados es concentrar gran parte del tiempo a corregir debilidades o realizar tareas que, aunque les lleve más tiempo, sienten que los posiciona como “mejores trabajadores”.
Cuando se es más asertivo se aprende a sobrellevar debilidades, apoyándose de otros, y a concentrarse en lo que te interesa obtener o crecer, eso refuerza la autonomía y da seguridad para tomar decisiones, explica González.
El 2102 comienza y es el mejor momento para poner en práctica la asertividad en la oficina. A continuación, algunos ámbitos en los que se puede aplicar esta habilidad.

1.Importante, descansar.

La consultora de recursos humanos estadounidense, Right Management, realizó una encuesta para saber con que frecuencia piden los trabajadores los días de descanso. En 2010, 5 de cada 10 empleados en ese país permitió que el año concluyera sin tomar un receso laboral, en 2011 la cifra cambio a 7 de cada 10.
“Mucha gente renuncia a esos días por miedo a ser juzgado en la oficina. Después de todo, ¿cómo tener un receso si hay demasiados pendientes? Pero cuando la gente comienza a pensar que no tiene derecho a vacacionar porque se lo tomarán a mal está en problemas”, explica González.
El ausentismo laboral y problemas físicos como la ansiedad y el estrés, están ligados a la falta del descanso por parte del trabajador, detalla Patricia González.
La American Psychosomatic Society, que estudia la relación entre el estrés y el bienestar físico, realizó por 16 años una investigación en la cual participaron más de 12 mil personas de entre 35 a 57 años. Los empleados que tomaban sus vacaciones anualmente registraron 21% menos de probabilidades de enfermar y morir que aquellos que dejan de lado esta prestación. “La situación para muchos es que se quedan sin receso por miedo a ser desplazados y eso a la larga afecta la salud emocional”, menciona el médico por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, Fernando Noriega.

2. Entrenarse en la elección profesional.

Cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) refieren que en México nueve de cada 100 jóvenes en edad de trabajar están desempleados y 30 de cada 100 laboran en el esquema informal.
González menciona que la situación económica que enfrenta el país orilla a contratarse en empleos que, en ocasiones, no deseas, pero representan un ingreso. Sin embargo “para lograr un mejor desempeño profesional hay que buscar, en la medida, proyectos en los que reconozcas afinidad y aptitudes”.
La Secretaría del Trabajo y Previsión Social desarrolló el documento ¿Ya sabes para qué eres bueno? , en el que explica a los jóvenes que aspectos considerar para elegir una profesión, según sus habilidades. En el caso de profesionistas maduros funciona recurrir a herramientas como los análisis FODA (fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas) que ayuda a ubicar en que aspectos te desempeñas o no mejor personal y profesionalmente.

3. Negociar un aumento.

Para Patricia González, un elemento importante, además de contar con resultados que avalen la petición, es conseguir que una persona cercana al jefe oriente al empleado sobre cuándo es el momento adecuado para pedir el incremento. “Hay que ubicarse en la situación que vive la empresa, el país y el área donde te desempeñas. Es muy diferente pedir más dinero cuando la compañía incremento sus ventas a cuando está en recesión”, puntualiza la psicóloga laboral.
Otra característica que ayuda, dice, es llegar a la negociación con ejemplos de lo que ha logrado la persona en ese puesto y comprobar cómo se ha comprometido con la organización. Cuando te muestras demandante y exigente la petición, generalmente, no progresa.
Mónica Cavagna subraya que una herramienta en la que deben mejorar los empleados, sin importar su área, es la autopromoción. “Hay que hacer una campaña personal para ganarse el respeto del equipo y mostrar qué has aportado, cuál es tu innovación para la empresa”, esto ayuda cuando se busca un ascenso o un aumento, puntualiza la entrevistada.