Marcas con Valor Social

A medida que las marcas aspiran a los mismos valores sociales y ambientales, líderes empresariales afrontan el desafío de distinguir a sus empresas en un mundo cada vez más complejo.

Aunque las empresas hacen malabares con su compromiso con los accionistas y satisfacer a sus clientes, también hay un enorme valor en la oferta de servicios voluntarios y el apoyo a causas sociales. De hecho, las investigaciones muestran que las acciones pro bono y habilidades basadas en el voluntariado ayudan a las empresas a mejorar sus tasas de reclutamiento, retención y mejora de la moral de los empleados, la productividad y la lealtad. Esto se extiende a los consumidores, según el estudio Cone Cause Evolution 2010, “el 80% de los estadounidenses dicen que están dispuestos a cambiar de una marca a otra que tenga casi el mismo precio y calidad, si la otra marca se asocia con una causa social”.
De lo anterior, podemos decir que la innovación social puede ser un gran negocio. Y esto lo han entendido las empresas que tienen una comprensión de la importancia de la innovación en la marca y cómo puede beneficiar a la empresa, a los consumidores y a la sociedad. Cada vez más, tienen que mostrar cómo están utilizando su liderazgo para producir bienes y servicios que logren verdaderos beneficios sociales y medioambientales.
Esto es “ganar-ganar” para las marcas, es decir, es la nueva forma de innovar para agradar a los consumidores y tener un impacto social positivo. Por supuesto, esto tiene que tener lugar dentro del “techo” que indique el costo, la función y la calidad del producto o servicio. Me pregunto: si los gerentes de marca o mercadeo pueden aportar soluciones a temas relevantes para la sociedad y vender más productos al mismo tiempo, ¿por qué no habrían de hacerlo? Los consumidores tienen el interés por los productos responsables y, vemos que cuando el precio y la calidad son comparables, se elegirá el producto o servicio que también contribuya a mejorar la sociedad. Sentido común, ¿no? Muchas marcas han entendido esto, y algunas han conseguido incorporar estas consideraciones dentro de los procesos de innovación. Sin embargo, hay todavía un gran número de marcas que tienen que dar un paso adelante y reconocer que es absolutamente lógico que se produzcan bienes que tengan un doble propósito, los productos que el consumidor quiere, y satisfacer las necesidades de la sociedad.
No es sólo lo correcto, es simplemente un buen sentido del negocio. El paradigma de la vieja marca estampada en una mercancía con un logotipo y un eslogan, quedaron en el pasado. Ahora tenemos que ser líderes de una nueva era en la que se ofrezcan beneficios prácticos, sociales, tribales y se brinden experiencias significativas a los consumidores.
Dicho paradigma sugiere que toda la organización, de arriba hacia abajo, y viceversa, determine la estrategia de negocios, operaciones y valor de marca, para así crear empresas que contribuyan a un futuro más sostenible.

Tino Deon, MDCM.
DOMINICANA RESPONSABLE ® CONSULTOR
EN MARKETING SOCIAL Y COMUNICACIÓN RSE.
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