Carrera

5 tips para enamorar a tus clientes

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Cuando empiezas a tener una relación con los clientes, es importante que haya comunicación y que tomes en cuenta los pequeños detalles para poder ganarte su confianza y la de las personas que no están directamente involucradas. Toma nota de estos cinco #Tips y crea relaciones a largo plazo:

1. Obtén información valiosa a través de tu personal de contacto (recepcionista, asistente, amigo/a, etc.) 
Toma en cuenta que ellos, al convivir diariamente con tus clientes, van a tener información importante. Esta herramienta es de una gran utilidad para ir armando tu base de datos, en la que debes incluir fechas de cumpleaños, aniversarios y celebraciones especiales tanto de tu cliente como del personal de la empresa, así podrás estar presente al dar pequeños detalles para ir reforzando tu marca.

2. Visita a tus clientes con regularidad
No sólo vayas a verlos para venderles algo. Aparta tiempo para pasar a saludarlos y preguntarles cómo están, te sorprenderás de la respuesta a esta pequeña actividad.

3. Respeta la individualidad de tus clientes
Cada persona es única y tiene sus características y necesidades. Sé flexible. Ten en mente que no todos los clientes son iguales, confeccionar un traje a la medida en el servicio o producto que ofreces es una forma de estar ahí con ellos, recuerda que la flexibilidad te abrirá las puertas.

4. Investiga cuál es la finalidad de la compra
De esta forma vas a poder saber si el producto o servicio que el cliente te pide es el que mejor se adapta a sus necesidades.

Es importante que tanto tú como tu equipo estén capacitados para darle la mejor opción al consumidor. Aquí deberás practicar la sinceridad y honestidad para construir una relación a largo plazo.

5. Agradécele su confianza
Hazle saber a las personas que estás agradecido/a por la confianza que depositaron en tu empresa y en ti. Las investigaciones señalan que los clientes compran más y los empleados trabajan mejor si les muestras tu agradecimiento.

 

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8 temas inapropiados en tu oficina

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El lugar de trabajo puede ser un espacio difícil para operar desde una perspectiva social. Siempre quieres ser amigable, pero hay ciertos temas que son inapropiados para la oficina. A veces sin siquiera saberlo la gente les dice cosas a sus compañeros que pueden ser consideradas inapropiadas o discriminatorias, tanto que hasta pueden dejar la empresa con una demanda.

Te presentamos ochos cosas que tú y tus compañeros pueden evitar decir.

1. Preguntarle a alguien cuándo se va a retirar. Esto puede ser considerado como que la persona está muy grande para el puesto. Aunque la discriminación basada en raza o género es más usual, ladiscriminación por edad puede ser tan sutil como referirse a alguien “de la época pasada” o como decirle el famoso dicho “no puedes enseñarle al perro viejo nuevos trucos”. En general es mejor evitar remarcar la edad de alguien a menos que ésta sea relevante para su habilidad de realizar algún trabajo. 

2. Burlarse del tono de piel. Ya sea que esté "muy pálido", "muy moreno" o "casi negro", procura nunca referirte al color de una persona. 

3. Hacer declaraciones positivas sobre un grupo étnico o raza. La frase “tu grupo de gente” no es positiva, ya que establece que estás refiriéndote a un empleado en algún grupo con determinadas características. Aunque éstas sean positivas, puede llevar a que otros en tu oficina se pregunten si tus juicios respecto a su raza influye en lo que piensas de su trabajo. 

4. Preguntarle a alguien sobre la historia médica de su familia. Mucha gente no ha escuchado sobre la discriminación genética, pero en Estados Unidos la Ley de No Discriminación por Información Genética de 2008 protege a los trabajadores de ser señalados por la historia de salud de su familia (por ejemplo cáncer).

Aunque decir ciertos comentarios o molestar levemente no se considera como algo grave, repetir constantemente que el empleado es susceptible a contraer ciertas enfermedades puede ser considerado como acoso.

5. Comentar sobre la apariencia de un compañero. En esta época de los emails y mensajes instantáneos, puede ser difícil saber interpretar el tono en la comunicación online. Aunque quieras hacer una observación inofensiva como “ese nuevo atuendo se te ve muy bien”, eso puede oírse como un comentario sexual si la persona a la que se lo dices le resulta imposible leer tu lenguaje corporal cuando lo dices. Este tipo de comentarios pueden hacer sentir incómodas a las personas, también puede hacer que su productividad disminuya.

6. Usar lenguaje de género. En algunos lugares se puede describir a un cliente como “actuando como un niña chiquita” o a una jefa difícil como “una bruja”, pero estas palabras tienen una connotación de género que puede hacer que tus compañeros crean que sólo las mujeres son capaces de ser groseras o quejumbrosas.

Además, algunas características pueden ser interpretadas diferentes para mujeres y hombres, como por ejemplo asertivo puede ser un hombre que es “líder” , mientras que una mujer asertiva es pensada como “mandona”. Evita estos malentendidos y no lastimes los sentimientos al decir exactamente lo que quieres de una forma neutral.

7. Pedirle a alguien que hable en nombre de su raza/etnia/género/sexualidad. Tal vez hay un tema del que se está hablando en todos los medios de comunicación y quieres saber qué piensa tu compañero latino/gay/de raza negra/mujer. Esto está bien, pero no hagas la pregunta como si fueran una minoría. Sin importar lo que hagas, no empieces la oración así: “Como una persona latina/negra/gay….” Esto puede señalar a tu compañero de una forma desagradable.

8. Preguntar a otra persona sobre sus creencias religiosas. Aunque está bien preguntar sobre lo que harán en sus vacaciones, es mejor no pedir detalles específicos sobre las creencias religiosas y sus prácticas a menos que ellos lo mencionen primero. Expresar mucho interés puede dar la imagen de que tu opinión de la persona (y tal vez sus capacidades laborales) depende de sus creencias.

 

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Apuesta por la inteligencia gerencial

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Los emprendedores mexicanos solemos seguir ciertos patrones de conducta, nos gusta practicar actividades, planearlas con tiempo, o bien; somos de los que piensan que las “corazonadas” son las que hasta ahora nos han traído al lugar en el que estamos.

Como sea, nos gusta arriesgarnos y tenemos los pies plantados en la tierra ante cualquier eventualidad. Puede ser que te hayas preguntado: ¿Todos somos líderes?, ¿Por qué algunas personas consiguen sus metas de forma relativamente más fácil? ¿Tienen más aptitudes o su actitud es lo que las hace diferentes?

Algunos dicen que es la actitud, otros que es cuestión de aptitud. Nosotros creemos que es una mezcla entre la formación académica con sueños, valores, creencias y objetivos compartidos. Si un colaborador es motivado a dar soluciones disruptivas, seguramente las sorpresas serán constantes y si el jefe directo o el dueño de la empresa brinda las mismas oportunidades a todos los colaboradores; será una empresa capaz de tomar decisiones inteligentes, en beneficio de la organización.

Este tipo de respuestas son las que desde hace unos años acuñan los términos: “equipos de alta dirección”, “líderes de conocimiento” y el “liderazgo sistémico”. Tres factores indispensables estudiados por quienes desean ser verdaderos líderes cuya información salga más allá de las convenciones de una empresa.

Sus respuestas pueden ser tan revolucionarias al interior de las organizaciones, que inclusive pueden afectarlas severamente con los cambios radicales que presentan y ser despedidos por no integrarse al modelo clásico de la empresa. Esta generación de líderes son los que necesitamos para la creación de nuevas empresas, de nuevos puestos de trabajo y de una nueva manera de hacer las cosas en México por el bien de la economía.

Inteligencia Gerencial aplicada a los líderes de su empresa:

Horacio Krell, el fundador de las Franquicias ILVEM (Instituto de Lectura Veloz, Estudio y Memoria para Empresas), en su artículo “Inteligencia Gerencial: cómo gerenciar la inteligencia” dice:

“…La inteligencia gerencial es la capacidad de alcanzar el objetivo en tiempo y forma mediante un modelo de gestión que contenga indicadores del éxito y su monitoreo con la realidad y con el plan. La inteligencia es una propiedad de la mente, que es el software que hace funcionar al cerebro, convirtiendo las experiencias sensoriales en conceptos y en reglas de actuación; que luego se archivan en la memoria”.

Un líder que busque trabajar con inteligencia gerencial debe cumplir con los siguientes requisitos:

Debe ser congruente. Es decir, lo que quiere, piensa, dice y hace está alineado a lo que busca.

Es responsable de sus actos. Evita los costos de sus errores, busca que sus decisiones no tengan un efecto secundario negativo que afecte a los demás y, si el resultado es malo, asume con responsabilidad sus consecuencias buscando una solución efectiva en corto tiempo.

Comprende la situación. Observa sus recursos y los administra con eficacia.

Alcanza los objetivos comunicándolos. Los motiva a comprometerse y les capacita para desarrollar habilidades de líder. 

Analiza y sintetiza lo que pasa identificando si son procesos causales o casuales.

Planifica y organiza las actividades de un día y de otro. Además ve la manera de motivar a sus compañeros para que ellos mismos combinen recursos y procesos de la manera idónea.

Delega  y motiva. Convierte al grupo en  un verdadero equipo de alto rendimiento. A todos les confía el manejo del barco y les comparte la responsabilidad.

Evoluciona o innova. La inteligencia gerencial asume los riesgos y toma decisiones. Evolucionar es reaccionar y adaptarse a los cambios. Innovar es romper con el orden natural haciendo que los cambios ocurran.  

En pocas palabras, la inteligencia gerencial es la suma de conocimiento + conducta, y  no se pueden separar.  Aunque la gente diga lo contrario: no somos iguales. Nadie nace siendo idéntico al otro. Lo que nos determina son nuestras experiencias y la capacidad para aprender y desaprender cosas. Los líderes son quienes aceptan los retos y mejoran sus propios resultados con el tiempo. Los demás...sólo son los demás.

Termino con una frase del fundador de Grupo Walmart; Sam Walton, quien afirmaba que "los líderes sobresalientes salen de su camino para potenciar el autoestima de su personal. Si las personas creen en sí mismas, es increíble lo que pueden lograr".

 

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5 estrategias para no enojarte en el trabajo

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¿Alguna vez has recibido un correo de un cliente o compañero de trabajo que era rudo, irracional, demandante e innecesario? ¿Has tenido que solucionar el error de un empleado? Tu primer instinto tal vez fue reaccionar de inmediato al oprimir el botón de “contestar” para regañar a la persona frente a toda la empresa.

Mantener el control, sobretodo en situaciones de estrés, es uno de los atributos más importantes de un buen líder. Estos cinco tips te ayudarán a tener la mente clara y a no enojarte sin importar el estrés de tu día.

1. Da un paso hacia atrás. Trata de ver la situación como un tercero. Pretende que estás ahí para evaluar el problema desde un punto de vista lógico. Una reacción emocional o enojo desmedido casi nunca resuelve el problema. Lo que vas a provocar va a ser una situación vergonzosa en la que vas a tener que ofrecer una disculpa.

Lo peor es que puede intensificar la situación y habrán consecuencias. Pregúntate: “¿esto es algo que me hará enojar en un año?” Si no es así déjalo ir. Muchos emprendedores te dirán que las cosas que los hacían enojar no son las mismas que ahora.

2. Sé la voz de la razón. Cuando alguien te levante la voz, respira profundamente y conserva la calma. Muchas personas se darán cuenta que ellas son las agresivas de la situación y se calmarán más rápido. Tal vez algún día se disculpen por la explosión. Al mismo tiempo prepárate para disculparte si tú dices algo que no querías.

3. Piensa con cuidado antes de hablar. Una vez que algo sale de tu boca no puedes retractarte. Decir cosas que lastiman puede ser peligroso para tu reputación profesional, además de que puede destrozar tu credibilidad. Pon atención a lo que dices, cómo lo dices y dónde lo dices. Es mejor confrontar a alguien en privado cuando sea posible.

4. No te lo tomes personal. A los emprendedores les importa mucho su negocio y se enorgullecen de sus productos y servicios. Después de todo crearon la empresa entera de la nada. Si estás atado emocionalmente a tu negocio, puedes llegar a sentir que la retroalimentación negativa de los clientes es como un ataque personal, pero más bien trata de ponerte en sus zapatos. Nunca sabes qué clase de problemas tengan ellos diariamente. Trata de practicar la paciencia y entendimiento y siempre trata a todos con el respeto que te gustaría que te dieran.

5. Aléjate. Si te encuentras en una situación que puede hacerte explotar, aléjate hasta que puedas tener la mente clara. Si estás en una discusión, simplemente dile a la otra persona que sientes que la conversación se ha salido de tus manos y que te gustaría continuar en otro momento. Tómate un momento para calmarte, sal a la calle y camina un poco. Un tiempo fuera de la oficina y la actividad física te ayudarán a relajarte. Cuando regreses tendrás una perspectiva fresca que hará que encuentres la mejor solución.

 

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13 tips para ser más productivo

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Como emprendedor, no tienes límites ni restricciones. No hay nada que no puedas lograr, excepto congelar el tiempo. El tiempo es la comodidad más valiosa para un emprendedor. La mayoría de nosotros haríamos lo que fuera por agregarle una hora más al día. Pero hasta que alguien invente una aplicación para manipular el tiempo, estaremos forzados a manejarlo de la manera más eficiente.

Aquí hay 13 tips que te ayudarán a hacer tus días más productivos:

1. Haz tiempo para ti. Aparta unos momentos para terminar de hacer las cosas personales. Actividades como pagar las cuentas y contestar mails personales pueden distraerte de tu trabajo.

2. Desconéctate cuando necesites poner el 100 por ciento de tu atención. ¿Te estás preparando para una junta importante o un pitch? Apaga tu celular y cierra tu email. Serás más productivo y no tendrás distracciones.

3. Haz una lista de cosas por hacer. Ten una lista de pendientes y táchalos cuando los hayas completado. Créala por las noches para comenzar al día siguiente por la mañana, esto te permitirá hacer esas cosas justo al despertar.

4. No tengas miedo de la tecnología. He visto a personas en sus escritorios con una llamada en espera y con el teléfono pegado a la oreja. Si tienes un equipo de bluetooth, puedes contestar emails al mismo tiempo que esperas en la llamada.

5. Di que “no”. Tal vez no te guste decepcionar a la gente, pero para tu propia productividad, aprende a decir que no. No siempre es el mejor sentimiento, pero es imposible quedar bien con todos. Si dices que si a todos, no tendrías tiempo de terminar tus cosas.

6. Responde. Todos tenemos iPhones y smartphones, así que úsalos. Sobre todo si estás fuera de tu oficina y llegas a recibir un correo.

Una vez que envié un email, la respuesta fue: “Te respondo cuando llegue a la oficina”. Esta persona no necesitaba llegar a su lugar de trabajo para responder. Un simple “sí” o “no” hubiera bastado y le hubiera quitado menos tiempo. Si puedes responder mientras estás fuera de la oficina, aprovecharás más tu tiempo cuando regreses.

7. Elimina la energía negativa. Nada puede drenar tu energía o arruinar tu día más rápido que las personas con una energía negativa. Deja de salir con gente así y evita que te quiten el tiempo.

8. No dejes para después las tareas que no te gustan. Cuando tu lista de pendientes tiene actividades que no te gustan tanto, toma en cuenta que éstas pueden consumir tus pensamientos hasta que las completes. Hazlas primero para que puedas tener la mente clara y hacer lo demás.

9. Atiende los problemas inmediatamente. En ese mismo punto, espera a resolver un problema rápido, esta puede ser la diferencia entre perder 15 minutos solucionándolo o arreglar un desastre que te tomará días.

10. No dejes el ejercicio. Haz 30 minutos de actividad física antes de comenzar tu día. Tendrás más energía y no te sentirás cansado.

11. Delega. Si tienes un equipo a tu disposición, úsalo. Muchos emprendedores son tan tercos que piensan que lo pueden hacer todo. Delegar las tareas apropiadas te dará más tiempo.

12. Escribe todo. Usa la aplicación de “notas” en tu smartphone o usa un cuaderno y asegúrate de tenerlo siempre a tu lado. ¿Alguna vez has tratado de recordar algo que tenías que hacer mientras el reloj avanzaba? ¡Pierdes tiempo valioso!

13. Ten un horario. Si tienes tareas que requieren de tu atención cada semana, atente a un horario. Cosas como contabilidad, nómina y reportes pueden hacerse en la misma semana. En lugar de buscar tiempo para hacerlo todo, establece un horario designado para cada cosa.

 

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