CUATRO HISTORIAS DE ÉXITO EN RESPONSABILIDAD SOCIAL

Comunitarios comparten su experiencia en relacionamiento con Barrick Pueblo Viejo a los primeros 10 años de su gestión de responsabilidad social.

arrick Pueblo Viejo celebra 10 años de relacionamiento con sus comunidades vecinas. En esta primera década, ambos actores han generado alianzas que han favorecido al desarrollo de las provincias donde opera la empresa. El diálogo permanente, entre empresa y comunidad, ha consolidado su vínculo con el pasar de los años. Han pasado de un ambiente de protestas, que en ocasiones provocaba el detenimiento de las actividades de trabajo vinculadas a la mina; a uno de comprensión y trabajo mutuo por el desarrollo social de la zona. En su informe de Responsabilidad Social de 2008-2018, la empresa destaca que a su llegada a Sánchez Ramírez identificaron que la actividad económica había disminuido tras el cese de la antigua operación, donde no contempló un cierre social ni ambiental adecuado.

“Una cantidad importante de comunitarios había abandonado el campo o la actividad agrícola y productiva. La migración de los pobladores en busca de oportunidades en otras partes del país fue significativa”, se destaca. Se indica que esta situación y la noticia de la nueva inversión en la mina generó en la población sentimientos encontrados. De ahí surgieron los primeros acercamientos con al menos 100 comunidades, ante todo para establecer el objetivo social para con las comunidades de impulsar el desarrollo, propiciando un diálogo abierto, transparente y de confianza que garantizara el compromiso e involucramiento de todos los sectores en el logro de una visión común. Para ello, Barrick Pueblo Viejo integró a su departamento de Responsabilidad Social a un equipo de colaboradores provenientes de las localidades cercanas a la mina, lo que fue clave para afianzar las relaciones que han prevalecido hasta la actualidad.

ACTORES CLAVES DE LOS PROYECTOS

Para comprender aún más esta evolución en el relacionamiento de la empresa con las comunidades, es necesario escuchar las voces y testimonios de algunos de los actores claves que se han empoderado para el inicio y mantenimiento de iniciativas de desarrollo y productividad, junto a Barrick Pueblo Viejo:

1. Generación de capacidades. Sor Luisa Suárez y Sofía Marte son líderes y representantes del “Centro de Formación para Mujeres Organizadas María Liberadora” (Ceformomali), una de las primeras organizaciones con las que la empresa estableció sus primeros acercamientos a su llegada a la zona y con quien llevó a cabo proyectos como el de “Alfabetización, nivelación escolar y formación de mujeres líderes”, un programa educativo que benefició a unos 84 grupos de base que involucran a 3,000 mujeres de las comunidades de Sánchez Ramírez. En este proyecto también participó la Regional de Educación de Cotuí.

“La relación con la empresa se ha caracterizado por la transparencia, el empeño porque la comunidad crezca y tenga mejores condiciones de vida. También, porque las personas crezcan por ellas mismas, el empoderamiento de la mujer y el desarrollo comunitario. Lo más relevante ha sido el empoderamiento de la mujer. Primero por el programa de educación, luego con Candiver y el fortalecimiento institucional. Los productos de Candiver mejoraron su calidad y llegaron más lejos, y son muchas las mujeres que pueden decir que echaron adelante y tienen mejores condiciones de vida. Podemos decir que la mina no está en Barrick Pueblo Viejo, la mina está en todas las comunidades a través de todas estas mujeres que son líderes; mujeres activas, luchando por el desarrollo comunitario.

Barrick Pueblo Viejo escucha a las comunidades. Las comunidades pueden ir a la empresa, y ellos también van a las comunidades. Cuando hay alguna dificultad las personas de relaciones comunitarias están ahí. Si uno quiere saber lo que pasa en las comunidades, se debe estar con la gente. Y las personas de relaciones comunitarias está con la gente. Desde el inicio son la mano amiga entre las personas y la empresa. Destaco la responsabilidad, el acercamiento, la transparencia, no engañan, van con la verdad y el deseo de ayudar.

La gente pensaba que podía mejorar solo con un empleo en la mina, pero a través de este departamento (Responsabilidad Social de Barrick Pueblo Viejo) se han dado cuenta que más que un empleo, se trata de tener un negocio, es salir adelante por ellos mismos, porque el empleo termina y ellos siguen en la comunidad y siguen creciendo, es el conocimiento, la educación; se trata de ayudar a la gente para que con la empresa o sin ella echen adelante”, Sor Luisa Suárez.

“Nuestra relación con la empresa ha sido un trato como entre dos personas que se conocen o que comienzan a conocerse y luego ya hacemos como esa unión entre ambas instituciones. 

Siempre hemos estado de acuerdo en que hay cosas que tenemos que trabajarlas en conjunto para que puedan avanzar. Otra cosa que tenemos que resaltar es que siempre nos han tomado en cuenta para utilizar nuestros productos, en la compra que tenemos aquí frente a nosotros la institución compra los productos y tenemos que decir nos sentimos muy agradecidos”, Sofía Marte.

Junto a Ceformomali y la Regional de Educación de Cotuí, la empresa también implementó el proyecto “Mejora de la calidad educativa” en cuatro escuelas cercanas a la mina, beneficiando a 158 docentes y 3,936 estudiantes. 

2. Emprendimiento y desarrollo. Entre 2008 y 2010 la empresa se unió a la comunidad para la facilitación de los Planes de Desarrollo Municipales en 6 municipios. 

Maimón, Cotuí y Fantino (2008-2009 validados en Plebiscito Municipal); Piedra Blanca, Villa La Mata y Cevicos (2010-2011). Luego respaldó los procesos de Presupuestos Participativos en 10 distritos municipales, 44 comunidades alrededor de la mina; 50 comunidades próximas a la central de energía en San Pedro de Macorís y las líneas de transmisión que llegan a la mina.

Esta iniciativa que contó en sus inicios con la colaboración de la organización Comunidad Cosecha, la Embajada de Canadá y los gobiernos locales y entre sus resultados se destaca el establecimiento de la “Incubadora de Empresas de la Región Cibao Sur”, una institución que funciona como una unidad de soporte técnico, un centro de capacitación y un vínculo con fuentes de financiamiento para emprendedores. Unos 18 proyectos de emprendimiento han sido incubados hasta la fecha y 5,000 personas han sido beneficiarios directos de esta iniciativa.

Uno de los más recientes proyectos llevados a cabo desde de la incubadora es el “Fondo de apoyo a iniciativas emprendedoras en El Nuevo Llagal”, una comunidad plenamente establecida, la cual se encuentra en transición para su completa sostenibilidad. El proyecto contempla la ejecución de un plan de microcréditos, financiados por la empresa, por un monto de 150 mil dólares. 

“El mayor aporte de Barrick Pueblo Viejo desde que empezó, ha sido la educación y el deseo de que las comunidades avancen. Nos facilita los profesores con el Infotep, ni siquiera tenemos que comprar materiales, solamente tener el deseo de aprender.

La relación entre Barrick y nosotros ha sido muy especial. Porque cuando nosotros necesitamos ya tenemos una oficial ahí que está a la mano y si uno la necesita ahí llega. 

El vínculo con la empresa empezó cuando los medios de reubicación. La empresa nunca nos ha dejado, porque siempre nos ha dado seguimiento. Hemos podido salir adelante, por ejemplo, yo empecé el curso de repostería, le solicitamos a Responsabilidad Social a través de nuestra oficial y ella nos respondió en seguida. Gracias a los cursos técnicos que hemos hecho, hemos cambiado de vida”, Margarita María Rosario, líder comunitaria en El Nuevo Llagal.

3. Fortalecimiento de la mano de obra local. La empresa ha destinado esfuerzos en capacitar y acompañar a los proveedores locales para su desarrollo, de manera que sean tan competitivos como las grandes organizaciones que al inicio prestaron servicios a la mina a su llegada. Hacer crecer la mano de obra local implica una mayor productividad para este y otros sectores de la economía de la región y una descentralización de la economía fundamentada solo en los ingresos de la minería.  

“Además de promover la actividad comercial, dedicamos esfuerzos en fortalecer al proveedor local para que pueda acogerse a los mismos estándares de la empresa en materia de gestión ética y transparencia en los negocios, preservación del medioambiente, seguridad ocupacional, responsabilidad social y desarrollo del talento. En Barrick Pueblo Viejo capacitamos periódicamente a nuestros proveedores y supervisamos el cumplimiento de las normativas, nacionales e internacionales, con ellos y con sus colaboradores”, destaca Barrick Pueblo Viejo en su informe de Responsabilidad Social. 

“Luego de la llegada de Barrick, han trabajado con nosotros Responsabilidad Social, Recursos Humanos y Prevención. Identificamos el potencial que tenía mi madre para desarrollar una empresa que fuese productiva que supliera las necesidades que tuviera Barrick como empresa. 

No nos dieron un centavo nunca, lo que nos dieron fue trabajo, trabajo con el cual pudimos pagar los financiamientos en los que incurrimos para realizar esta remodelación. 

Nos dieron gratuitamente los entrenamientos, eso si que no tiene precio, en higiene y manipulación, en todas las ramas que tuviera para prevenir cualquier incidente o cualquier cosa que pudiese afectar la producción que les fuéramos a entregar. Nos educaron, nos enseñaron hacer las cosas bien. 

Ha sido una relación de crecimiento. Una palabra para poder describir es: sostenibilidad, porque realmente ha sido una relación sostenible, tanto con los requerimientos que nos han hecho como empresa como con los que nosotros hemos respondido para suplir esas necesidades. Somos aliados a nivel de empresa, hemos crecido juntos”, Bladanyi Carrasco, administradora de la empresa María Yobón Hostal, proveedora de servicios en Barrick Pueblo Viejo.

Recientemente, el departamento de Responsabilidad Social ha llevado a otro nivel el trabajo de relacionamiento con los proveedores, propiciando que éstos se involucren y contribuyan al bienestar de las comunidades donde operan. “Entre el 2017 y el 2018, estos proveedores han sido motivados a generar un “Valor Compartido” con las organizaciones y familias alrededor de la mina, área en la que al igual que Barrick Pueblo Viejo ellos también trabajan y de donde son la mayoría de su personal operativo”, destaca la minera.

4. Desarrollo productivo. Producir medios de sustentos respetando el medioambiente es posible. Ejemplos de estos han sido dos de los proyectos a los que Barrick Pueblo Viejo ha contribuido en los primeros años de su gestión social: la cría de peces en jaulas flotantes en la presa de Hatillo y el proyecto de reforestación y agroforestación junto a los productores de Zambrana y todas las comunidades próximas a las operaciones de la empresa (mina y área de energía).  

De estos dos casos, el proyecto de pesca ha cerrado el ciclo de sostenibilidad, primero con el respaldo y acompañamiento de la empresa para la reapertura del proyecto tras las tormentas Olga y Noel que afectaron toda la zona, al tiempo de la mejora de la calidad del agua tras la puesta en marcha de las operaciones de la mina y de su planta de tratamiento de agua, para que el óxido que provoca de forma natural la lluvia en contacto con las piedras dentro de la mina no continuaran llegando al río Margajita y de ahí a la presa de Hatillo, donde desemboca. Luego con el fortalecimiento de la organización y de la comunidad, hasta el empoderamiento total de los comunitarios. En todo momento la visión como una sola comunidad fue la clave para lograr dicha sostenibilidad. 

“La relación de la Asociación de Unión de Pescadores y Barrick viene desde los inicios de la Placer Dome. Luego llega Barrick, se empoderó. Apoyábamos a que la explotación minera se realizara, pero con compromiso hacia la comunidad. 

La comunidad de Hatillo ha vivido más de la pesca que de otra actividad, entonces, cuando estaba Rosario Dominicana la presa de Hatillo estaba contaminada en más de un 60% de sus aguas.

Nosotros nunca pensamos en venir a trabajar a Barrick, pensábamos en que la presa nos podía facilitar nuestro medio de vida, sin tener que venir a buscar un empleo a Barrick o ninguna, más bien que se regularizaran los contaminantes a la presa de Hatillo.

Los pescadores no la estábamos pasando bien. La contaminación se había apoderado de la empresa de una forma tal que la gente no quería consumir el producto que capturábamos dentro del lago.

(…) estamos muy agradecidos, es decir, cuando más lejos tenemos la gente de Relaciones Comunitarias, es cuando más cerca están de nosotros. Pienso que la minería siempre y cuando se lleve de la forma que va es más útil que perjudicial para la nación”, Andrés Leonardo Romero (Jhonny), representante de la Asociación Unión de Pescadores Incorporado de la Presa de Hatillo.

“En el tiempo que tengo en la asociación hemos ido de la mano con Barrick, en todo lo que han podido nos han ayudado, gracias a su cooperación somos una empresa. Con Dios delante vamos a progresar, siempre estaremos de su lado, para que ustedes nos continúen apoyando en lo que sea necesario, que nos den asesoramiento, que siempre nos pongan en la mano por lo menos el machete con que trabajar”, Leo Fernández de la Cruz, Asociación Unión de Pescadores de Hatillo.

El testimonio de las comunidades avala el éxito en la gestión de Responsabilidad Social de Barrick Pueblo Viejo en los últimos 10 años. La empresa, además, ha basado su trabajo en:

1. Las Políticas Corporativas de Barrick (CRMS).

2. Las leyes Nacionales/ y el Contrato Especial de Arrendamiento (CEAM).

3. Estándares Internacionales:

   • Consejo Internacional de Minería y Metales (ICMM) – 10 principios sobre ética, transparencia y participación.

   • Código Internacional del Cianuro –Principio 9–.

   • IFC – Estándares de Desempeño.

Toda la historia está reseñada en el Informe de los primeros 10 años de gestión social de Barrick Pueblo Viejo en República Dominicana.