fbpx

Fiduciaria Popular: la clave está en la mejor estructuración

«La ventaja de contar con el Grupo Popular es tener a mano diferentes vehículos de inversión, a través de los que un inversionista podría participar en una APP, diversificando además el riesgo».

Andrés Ignacio Rivas, gerente general de Fiduciaria Popular, la primera fiduciaria autorizada en el país.

“El fideicomiso puede establecer cualquier mecanismo de gobierno corporativo para la toma de decisiones de negocios dentro de la alianza, sin contradecir ninguna ley  existente”.

Aunque la ley que regula las Alianzas Público Privadas (APP) en el país no establece la obligatoriedad de la utilización de los fideicomisos para su desarrollo, la evidencia latinoamericana indica que su uso como vehículo para la estructuración de las APP es la vía preferida frente a otro tipo de sociedades de objeto exclusivo.

La participación de una fiduciaria en una APP brinda la seguridad de que un tercero, independiente y neutral, se asegure que las reglas establecidas en el negocio se lleven a cabo y vigila el estricto cumplimiento de los acuerdos firmados entre el ente privado y el gobierno durante toda la vigencia del contrato.

Esta característica lo convierte en el vehículo ideal para que el sector privado participe e invierta en proyectos del Estado, con reglas claras desde su inicio. En dicho contrato queda definido, entre otras cosas: las obligaciones y responsabilidades de cada una de las partes, la forma de mitigar los riesgos durante la vigencia de la alianza, los mecanismos de resolución de conflictos, si existiesen; así como las condiciones en las que se realizará la distribución de beneficios y, para estos fines, la fiduciaria velará, de manera transparente, por su fiel cumplimiento, brindando seguridad para las partes.

El equipo de Fiduciaria Popular ofrece el apoyo y la asesoría necesaria para la estructuración de cualquier tipo de alianza público privada entre otras innovadoras soluciones financieras.

Un fideicomiso de oferta pública sobre una APP se coloca para cualquier tipo de inversionista. Sin embargo, no todo es tan sencillo, ya que la estructuración de la emisión es la que define el mercado objetivo al que se dirige. En este punto, es importante señalar que el Grupo Popular, a través de su puesto de bolsa Inversiones Popular, tiene una amplia experiencia en la estructuración de emisiones, razón por la cual podemos diseñar el esquema más adecuado de levantamiento de fondos para cada fase dentro de una Alianza Público Privada.

No es lo mismo el fondeo de un proyecto en su etapa inicial, donde no se están generando flujos y el riesgo es mayor por ser las primeras fases de la inversión, que el necesario para las fases posteriores, en las que ya la alianza está generando ingresos y por tanto el nivel de riesgo es diferente.

En Latinoamérica, el uso de las APP ha tenido un alto impacto y gran aceptación, tanto para el desarrollo de proyectos de gran escala, así como para diversos sectores económicos.

Un ejemplo de proyecto que pudiera perfectamente aplicarse en nuestro país es el caso de Colombia.

Allá utilizaron una APP con una vigencia de hasta 30 años para la construcción, explotación, operación y mantenimiento de más de 8,000 kilómetros de carretera.

Todo indica que las APP son el instrumento efectivo para ejecutar las obras necesarias para impulsar el desarrollo del país. El Estado requiere una inyección extraordinaria de fondos para ejecutar todos los proyectos requeridos que sienten las bases del desarrollo del país y tiene la capacidad de atraer los capitales necesarios para que los inversionistas privados ejecuten esos proyectos de infraestructura pública en su nombre, con una rentabilidad adecuada para todos los participantes. Es allí donde las APP juegan un rol importante para reactivar la economía dominicana. Adicionalmente, las APP van alineadas totalmente al objetivo número 17 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, que precisamente promueve la generación de alianzas para lograr las metas de desarrollo de la Agenda 2030.