fbpx

Cuando la pasión se traduce en una solución para la tecnología de información geoespacial

Motivado por su pasión por la aviación, Carlos Sanlley emprendió el proyecto de Mapix Aerial, enfocado en la captura y análisis de información Geoespacial.

 

Combinando estudios de ingeniería industrial, especialización en automatización y robótica, con la pasión siempre presente por la aviación en general, Carlos Sanlley le dio vida a Mapix Aerial. A través de esta empresa, introdujo en la República Dominicana el uso y aprovechamiento de la información geoespacial para proyectos de infraestructura, minería, agricultura, energías y medio ambiente,  mediante la utilización de tecnología de sensores remotos y a través de vehículos aéreos no tripulados (drones). 
En ese sentido, gracias a la destacada trayectoria que Carlos fue cultivando, a través de esta trilogía de éxito -estudios, especialización y pasión- Mapix Aerial cuenta con un gerente que entiende muy bien el mercado nacional e internacional y representa una punta de lanza para el futuro del sector. 
Capacidad técnica, conocimiento tecnológico y atención a las necesidades particulares del cliente, son solo algunas de las características que Carlos ha cimentado en Mapix a través de su gestión como gerente.
Debemos mostrarles a nuevos clientes que nuestros métodos de trabajo -en muchos casos diferentes a los tradicionales- son más precisos, económicos y rápidos”, explica Carlos al referirse a los desafíos a los que se enfrenta Mapix como organización. 
“El acto de ir al terreno y sobrevolar un drone es realmente la parte más rutinaria. La finalidad es poder capturar data y eso puede ser vía drones con sensores especiales, imágenes satelitales o una combinación de todas estas fuentes que es lo más usual en proyectos complejos”, asegura Carlos. En efecto, cuando se toma en cuenta el equipo de agrónomos, ingenieros, arquitectos, programadores y hasta abogados que intervienen para la generación de los productos finales, se nota el esfuerzo realizado para expresar esos datos geo-espaciales en información relevante y accionable para instituciones públicas y privadas.  
Tener una visión multidisciplinaria le ha permitido a Carlos y su equipo de trabajo acumular experiencia extraordinaria con tan sólo seis años de operaciones en proyectos de minería, fincas agrícolas, hoteles, santuarios ecológicos, ruinas centenarias, barrios sobrepoblados y otros proyectos de alto impacto. 
Por ejemplo, el trazado y construcción de una carretera, como es el caso del proyecto Circunvalación de Santo Domingo, requiere vehículos aéreos no tripulados y sensores diferentes a los utilizados para sobrevolar plantaciones de mangos o proyectos mineros. Por ello, la planificación de cada vuelo es diferente y necesaria, especialmente cuando se involucran equipos de apoyo en tierra desplegando para asegurar niveles centimétricos de precisión.
Entre ellos se destaca, los vuelos realizados para El Institutito Dominicano de Aviación Civil (IDAC) en diversos aeropuertos del país, con el objetivo de actualizar los datos topográficos para los aterrizajes automáticos realizados por los aviones comerciales. “Realizar vuelos con drones en un aeropuerto que mantiene aviones reales sobrevolando a todas horas es algo que no le pides a cualquiera. Fue una operación de logística coordinada cuidadosamente con la torre de control y la supervisión permanente de funcionarios del IDAC”, afirma. Así pues, la confianza adquirida para la realización de este tipo de proyectos se ha edificado con la seriedad en el cumplimiento de las normas y especificaciones técnicas requeridas para cada trabajo.
Sin embargo, todo emprendimiento conlleva años de arduo trabajo, lo que trae consigo grandes retos a los que enfrentarse. “El reto más grande que enfrentamos no es de tecnología, sino de cultura. Ayer estábamos ensamblando vehículos aéreos no tripulados, hoy estamos diseñando experiencias web para el sector agrícola, mañana quien sabe. Si no seguimos innovando para las necesidades de un mercado multidisciplinario dejamos de ser relevantes”.
«Uno de los más grandes retos que enfrentamos no es de tecnología, sino de cultura».