El cambio climático: un gran reto en la República Dominicana

 

El cambio climático es el mayor desafío de la sociedad actual y el mundo está aunando esfuerzos para revertir y prevenir los efectos dañinos, sobre todo el ecosistema. Se ha realizado un esfuerzo conjunto de la mayoría de las naciones del mundo en pro de un futuro mejor.

Desde el Protocolo de Kioto de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), 1992, el cual es un acuerdo internacional que tiene por objetivo reducir las emisiones de seis gases de efecto invernadero que causan el calentamiento global y el acuerdo de París sobre el cambio climático, donde se refuerzan los mercados y las políticas para dar el impulso necesario en la “carrera hacia la cima” a países, empresas, ciudades y sociedad civil, para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Dentro de este marco, la República Dominicana, la cual, según el Índice de Riesgo Climático (Germanwatch 2018), ocupa la posición No. 10 dentro de los países más vulnerables del mundo ante el cambio climático. Esto presenta una gran oportunidad de aplicar las medidas necesarias para aportar y lograr los objetivos planteados por todas las naciones del mundo, logrando un desarrollo humano en armonía con la naturaleza.

A sabiendas que el suministro de energía representa cerca del 35% de la emisión de los gases de efecto invernadero, se torna importante y necesario orientarse en una producción energética más amigable con el medioambiente.

Las medidas lanzadas por el Estado dominicano en pro de incentivar la producción de energía renovables ha ido dando sus frutos. Tal como podemos ver, como ejemplo; los parque eólicos y solares que se han puesto en producción en los últimos años. Estas tecnologías, como la energía solar ha bajado de precio más de un 70% en los últimos 20 años, empleando más trabajadores que el gas natural, más del doble que el carbón y casi cinco veces el número de empleados en energía nuclear. La Ley de Energías Renovales 57-07 en RD proporciona exención de impuestos para la importación de equipos, maquinarias y accesorios.

Una de las fuentes de generación de energía limpia, es la generación hidroeléctrica, la cual depende del flujo de agua y su caudal; pero en la República Dominicana carecemos de un potencial significativo para este método de generación; más aun, para el 2015, la generación de energía hidroeléctrica se redujo casi un 30% por la sequía severa y este año, 2019, tenemos una sequía aguda, lo que puede representar una disminución en la generación de energía para todo el sistema eléctrico.

No todo el futuro de la generación de energía se vislumbra lúgubre. Para el 2019 se espera la entrada de varios proyectos de generación eólica y solar. Ya la República Dominicana posee la planta de Energía Solar Fotovoltaica con mayor potencial del Caribe: el “Parque Monte Plata Solar”, con una capacidad instalada de 30MW y 69MW una vez finalizado.

En suelo dominicano se encuentra la producción de energía por Biomasa. Esta planta de generación se encuentra en San Pedro Bio Energy (30MW), utilizando como combustible primario el bagazo de caña de azúcar.

Con todo lo anterior, es mucho lo que todavía se puede hacer, tal como:

  • Incentivar el uso de sistemas de iluminación solar para hogares de bajos ingresos.
  • Implementar energía solar, eólica o de microhidroeléctricas para bombeo e irrigación de los cultivos.
  • Desarrollar biodigestores industriales para hogares como fuente de combustible con residuos orgánicos para producir biogás.
  • Utilizar estufas solares
  • Usar aparatos electrónicos e­ficientes. Tecnología inverter y/o certi­caciones como Energy Star. Menor consumo energético de hasta de 70%.
  • Diseñar climáticamente inteligente: controles e­ficientes y uso de iluminación natural, materiales de construcción adecuados y aislantes.
  • Cambiar bombillas incandescentes y fluorescentes a LED.
  • Instalar sensores de movimiento para pasillos, baños públicos, etc.
  • Energía solar en las edi­ficaciones.