Al cuerpo lo mantenemos saludable proporcionándole comida, agua, horas de sueño y ejercicio, pero partiendo de la idea de que también somos conciencia, espíritu y energía, ¿qué debemos darle al alma para su bienestar? Por siglos, probar la existencia del alma ha significado una batalla entre la ciencia y la religión. La idea del alma está ligada a la creencia en continuar la vida después de la muerte. Para algunos, el cuidado del alma puede hacerse a través de la oración y la meditación, pero lo cierto es que todas las actividades que produzcan algo más que una mera satisfacción física, que proporcionen paz y tranquilidad, y que además alejen del estrés, pueden ser alimentos para el espíritu. Cada persona debe encontrar el que más beneficie y alimente su alma, por eso presentamos una lista de posibles actividades:
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