El canadiense que llegó y se quedó en el Caribe

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El primer Censo Nacional, realizado en 1920 durante la administración del general Thomas Snowden, gobernador norteamericano en Santo Domingo durante la ocupación de EE. UU a República Dominicana, había determinado que el país tenía, a esa fecha, 894,665 habitantes, y que en la ciudad de Santo Domingo vivían 45,007 personas. El centro de la actividad comercial, social y política apenas sobrepasaba los límites de la Ciudad Colonial, pero ya los resultados del empuje económico que había traído el nuevo siglo comenzaban a rendir frutos.

En este contexto, y respondiendo a la estrategia de expansión de un banco fundado en Canadá en la tercera década del siglo XIX, la sociedad dominicana conoció la primera sucursal del Scotiabank, ese año 1920, ubicada en una de las principales calles de la ciudad, la Isabel La Católica.

A la institución bancaria le atraía la idea del desarrollo del ron, el azúcar y la pesca presente en el Caribe, por lo que República Dominicana no fue el único lugar de la región donde se establecieron, también Jamaica vio cómo instalaba oficinas que luego fueron creciendo y expandiéndose a otras fronteras.
The Bank of Nova Scotia, como se conocía inicialmente, abrió sus puertas en 1832 en Halifax, Nueva Escocia. A inicios de 1880 ya se había instalado en el oeste de Canadá, y a principios de 1900 ya contaba con 38 sucursales dentro y fuera del país, con oficinas en Quebec, Ontario, Manitoba, Alberta, Newfoundland, Estados Unidos y Jamaica.

Tras su llegada a República Dominicana, Scotiabank comenzó a destacarse por su servicio e interés en las actividades comerciales del país, ganando la confianza de una sociedad que evolucionaba en todos los aspectos y que necesitaba el apoyo de una entidad que entendiera las necesidades de la gente.

Así transcurrieron las primeras décadas de vida del Scotiabank en Santo Domingo, y no fue hasta 1956 cuando el banco expandió sus operaciones a la zona norte del país, con su primera sucursal en Santiago. Por primera vez, con la apertura de esta oficina, un dominicano ocupaba la posición de gerente, Juan Fernando Rodríguez Objío, sentando las bases de una generación de banqueros que se había nutrido de la basta experiencia y la filosofía empresarial que solo una institución bancaria internacional podía ofrecer. Rodríguez estuvo en la posición por 40 años continuos, y fue testigo, junto con otros compañeros de trabajo, de la evolución de la historia misma del país, pues la entidad ha podido ver, en sus casi 100 años, profundos cambios que ha experimentado República Dominicana.

En las décadas siguientes, el Scotiabank fue confirmando su compromiso de crecer en infraestructura y en servicio. A finales de los años 60 se inicia la construcción de la que sería su oficina principal, ubicada en la intersección de las avenidas John F. Kennedy, Lope de Vega y San Martín, la cual se inauguró en 1974. En la década del 1970 abrieron sucursales en Moca, Puerto Plata, Dajabón, Nagua, así como otras sucursales de Santo Domingo, y ya en los 80 había alcanzado las 14 sucursales.

En los 90, el Grupo Scotiabank cambia su visión hacia una estrategia global de expansión y diversificación de sus negocios. En el país introduce la Banca Personal, abre nuevas sucursales y mantiene una clara estrategia de crecimiento por fusiones, adquisiciones y crecimiento orgánico. Su participación en el mercado local seguía fortaleciéndose, y su expansión a partir de ese momento incluía zonas del sur del país, como Haina y San Cristóbal.
A lo largo de su historia, los éxitos han coronado la gestión del Scotiabank en el país, como en 2009, cuando el Canciller de la República, Carlos Morales Troncoso, condecoró con la Orden Duarte, Sánchez y Mella, en Categoría de Caballeros, a los señores Rick E. Waugh, entonces CEO de la entidad, y a Ed Hunter y Ariel Pérez, gerentes de Scotiabank en República Dominicana, por su destacado servicio y trayectoria en el sector de los servicios bancarios del país.

Por otro sentido, el banco forma parte de las entidades con presencia en el Índice de Buen Gobierno Corporativo 2016-2017 de la Bolsa de Valores.

Su dedicada orientación al cliente y a sus recursos humanos le ha hecho merecedor del reconocimiento Banco Global con la Mejor Estrategia Digital 2016, de la revista especializada Retail Banker International.
Scotiabank mantiene una estrecha relación con la comunidad, no solo en el ámbito de iniciativas sociales, también en programas de formación con miras a asegurar un mejor futuro para las nuevas generaciones, como Camino al Éxito, un programa formativo dirigido a jóvenes entre los 14 y 18 de edad, en los que persigue dotar a los estudiantes con nociones y esquemas económicos, así como conocimientos tecnológicos claves, con el propósito de elevar sus posibilidades de insertarse en un mercado laboral cada vez más globalizado.

JRD

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