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El tapón y el caos vehicular en Santiago de los Caballeros

Lucy Nuñez24 junio, 20196min
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Cuando se piensa en una ciudad diseñada para ser vivida por sus habitantes, se entiende que este entramado de calles, aceras, áreas verdes, edificaciones habitacionales, entornos laborales, comercios, casas de salud y asistenciales, restaurantes, y más, están distribuidos en una forma armónica, quizá no lógica, pero que facilitan, o deben hacerlo el acceso a bienes y servicios a los ciudadanos.

Sin duda, la idílica construcción de una urbe que de manera armónica permita a los ciudadanos un acceso fácil y ordenado (sectorizado) a la satisfacción de sus necesidades y realizaciones se queda en la teoría, por cuanto el crecimiento, mayoritariamente desordenado y violento hace que los espacios de administración urbana se encuentren un paso atrás de las demandas de sus habitantes y Santiago de los Caballeros no es la excepción.

Varios han sido los temas en los que se han involucrado positivamente los organismos de administración y control de la urbe, tanto el Ayuntamiento como el Consejo Estratégico de Santiago (CDES) han jugado un rol protagónico en el plan de ordenamiento de la ciudad, tarea a la que se han sumado tanto actores como financiamiento económico de diferentes procedencias para empujar la construcción de una ciudad para vivir, y en ello se han trabajado temas como el ordenamiento territorial, los planes estratégicos de resiliencia, limpieza y adecuación de calles y aceras, ordenamiento del comercio informal, entre otras.

Un tema que actualmente ha subido a la palestra es el referente al caos vehicular. La ciudad como cualquier sistema necesita facilitar, potenciar y dinamizar una fluida movilización de sus contenidos, llámense estos mercancías, vehículos, personas y más; y esta fluidez actualmente está entrando en crisis.

Para ponerlo en números y comprender las posibles razones de este taponamiento arterial, se puede poner en blanco y negro que Santiago cuenta con siete mil unidades de conchos o carros públicos, 6 mil 500 taxis y mil 800 minibuses, que transportan al día más de 400 mil pasajeros, a lo que se debe sumar que el parque vehicular de esta metrópoli asciende al 8.5% del parque vehicular nacional, es decir, una media de 352 mil vehículos, de los que un porcentaje superior al 54.6% corresponde a motocicletas, y que las vías de comunicación terrestre hace más de dos décadas que no son modificadas para potencial una mayor movilidad vehicular.

Al respecto Reinaldo Peguero afirma que “Miles de taxis, conchos, motoconchos, minibuses, guaguas, «guaguas banderitas», grandes buses interurbanos y peatones desprotegidos, se entrecruzan caóticamente consumiendo sin eficacia, cientos de miles de galones de combustibles y generando toneladas de gases de efecto invernadero (GEI) per cápita”.

El transporte público en Santiago comparte el espacio con el resto del tráfico; no existe ninguna planificación para la generación de carriles exclusivos para la movilidad del transporte público y menos para bicicletas y motoconchos.

Lo antes dicho genera por defecto velocidades comerciales de servicio muy lentas; no hay integración tarifaria, ni física, ni operativa entre los sistemas, y se originan conflictos por el uso de las rutas, entre los choferes.

La movilidad urbana segura y sostenible generará importantes propuestas de cambio del modelo regulatorio e institucional para conseguir una operación integral de todos los sistemas de movilidad; de acuerdo a retos identificados, y las mejores prácticas de movilidad.

Para el CDES es una necesidad impostergable la solución a los problemas del tránsito terrestre de la Ciudad Corazón, puesto que afirman que en la actualidad las calles y avenidas se convierten en un caos y resultan intransitables para conducirse a determinadas horas del día.

Al respecto, el presidente del CDES, Juan Carlos Ortiz ha afirmado que trayectos que antes de cubrían entre diez y quince minutos, en la actualidad demandas de más de 40 minutos, en las horas normales, en tanto que en las llamadas horas pico, el mismo recorrido se toma más de una hora en ser cubierto.

El reto lo tiene la Alcaldía local, para lograr un ordenamiento acorde a las demandas de la ciudad y los requerimientos de la ciudadanía no solo para movilizarse, sino para poder vivir la urbe.

Esta información fue obtenida de la Revista Mercado Norte del grupo editorial de Mercado Media Network, para obtener este y otros artículos de interés suscríbete a través de http://www.revistamercado.do/suscripciones/

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