fbpx
25. agosto 2019 Rep. Dom.29°C

Las contraseñas son pésimas: ¿Serán mejor los datos biométricos?

Lucy Nuñez1 julio, 20193min0
69341011-ordenador-portátil-con-la-notificación-de-contraseña-y-bloqueo-de-la-ilustración-del-icono-del-vector-aislado-e.jpg

La mayoría estamos abrumados por las numerosas contraseñas (y preguntas de seguridad y protocolos asociados) con las que accedemos a nuestras cuentas en Internet.

Pedir a sus clientes que recuerden información de registro cada vez más complicada es una experiencia terrible para el usuario. Y la prevalencia del pirateo informático demuestra que las contraseñas no son una protección infalible.

Aun cuando las transacciones requieren de procesos de doble verificación (por ejemplo, un mensaje de texto con un código para desbloquear una cuenta), no hay garantía de que la información esté a salvo de los ojos (y dedos) curiosos de sofisticados ladrones, piratas informáticos y otros actores del mal.

Así que los negocios están migrando cada vez más a los sistemas de datos biométricos. Sin importar su tecnología (lectores de huellas dactilares, escáners de retinas, reconocimiento de voz, geometría de manos, reconocimiento facial o hasta los nuevos sistemas de autenticación basados en “autoretratos que MasterCard y la empresa de servicios financieros USAA han desplegado), la idea es verificar la identidad de alguien vinculándola a varios mecanismos a la vez, conocidos como modalidades biométricas. Estas modalidades, cuando se usan concertadamente, pueden proveer un ambiente significativamente más seguro.

Pero los ejecutivos que están desarrollando nuevos productos digitales, aplicaciones y páginas de Internet van a tener que encontrar el equilibrio correcto entre seguridad y experiencia del usuario.

Cuando los negocios invierten en un tipo de biométrica en particular (por ejemplo, reconocimiento facial o de huella del pulgar), hay una tendencia a forzar a todos los clientes a adoptarla. Esto no da a los usuarios ninguna opción sobre seguridad de su información.

A un cliente puede no importarle usar la huella de su pulgar para abrir una aplicación, mientras que otro se puede negar frenéticamente. Cuando una empresa ofrece solo una opción, limita severamente su alcance. Un enfoque mucho mejor es repensar la seguridad desde la perspectiva del usuario, ofreciendo opciones personalizadas.

Harvard

Lee también: La manera en que una empresa de seguros aprendió a crear una cultura de innovación

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.