Cuatro culpables del colapso de los negocios familiares
Las luchas por poder y control pueden afectar a los negocios familiares, al igual que a cualquier otra compañía. De hecho, existen cuatro problemas principales que suelen ser responsables del colapso de estas empresas:
1. Falta de confianza
En primer lugar, solo el 30 % de las empresas familiares logran sobrevivir a la segunda generación. Esto implica que, en el 70 % de los casos, la familia pierde el control de los activos y las relaciones se ven potencialmente destruidas. En consecuencia, la falta de confianza y comunicación se convierte en una causa clave de esta alta tasa de fracaso.
2. Ausencia de un propósito compartido
Por otro lado, aunque los miembros de distintas generaciones pueden tener valores diferentes, contar con un propósito común permite alinear intereses y valores en torno a una misión compartida. Esto facilita la colaboración y el compromiso.
3. Mal manejo de los conflictos
Además, los negocios familiares pueden hundirse por conflictos relacionados con el dinero, la administración o la sucesión de poder entre generaciones. Si estos conflictos no se gestionan adecuadamente, pueden escalar y afectar la estabilidad del negocio.
4. Hipocresía cordial
Finalmente, es común que los miembros de la familia eviten conversaciones difíciles. Sin embargo, esta evasión incrementa la desconfianza y afecta negativamente el desempeño organizacional. Por lo tanto, abordar los temas delicados de manera abierta es fundamental.
Estrategias para fortalecer los negocios familiares
Afortunadamente, los líderes pueden aplicar diversas estrategias para enfrentar estos desafíos y fortalecer sus empresas:
Construir confianza de forma concreta
Para empezar, los miembros deben comprometerse únicamente con lo que pueden cumplir, basándose en sus competencias. Esto no solo facilita la ejecución de planes, sino que también permite alcanzar metas de manera más efectiva.
Inculcar un propósito compartido
Asimismo, los líderes deben comunicar con claridad qué hace la empresa, a quién sirve y cómo cada miembro puede contribuir con sus habilidades y pasiones. Los líderes efectivos, además, ejemplifican sus valores y cumplen sus promesas.
Establecer protocolos de comunicación constructiva
Por otro lado, cada miembro debe aprender a dar retroalimentación, coordinar acciones y participar en conversaciones difíciles. En este sentido, los desacuerdos deben verse como oportunidades para mejorar y crecer.
Desarrollar procesos inclusivos de toma de decisiones
Finalmente, la toma de decisiones debe considerar tanto la dinámica familiar como las prioridades empresariales. Para ello, se recomienda un enfoque de abajo hacia arriba, dando autonomía a cada miembro para aplicar sus talentos a la misión familiar.
El impacto de una familia alineada
En resumen, fomentar un propósito compartido, la confianza mutua y la toma colectiva de decisiones fortalece el desempeño del negocio, mejora las relaciones familiares y permite que la empresa tenga un impacto positivo en la sociedad.
Por Amy Castoro, presidenta y CEO del Williams Group, y Fred Krawchuk, instructor familiar y consultor en el Williams Group.
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