Petróleo inicia 2018 entre sed de desarrollo e inversores cautos

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El cansancio de los inversores de cara a los débiles rendimientos del sector del petróleo y el gas puede llegar a implicar menos financiamiento para la expansión del shale estadounidense el año próximo, y menos impulso a la consolidación.

Después de acercarse a un récord en 2016, las emisiones de títulos de las compañías estadounidenses de petróleo y gas se encaminan este año hacia un mínimo en ocho años, en medio de dudas sobre la estabilidad de la recuperación en los precios globales del crudo. Las fusiones y adquisiciones y las salidas a bolsa tuvieron un inicio fuerte pero trastabillaron a medida que fue avanzando el año.

Si bien empresas de exploración como Anadarko Petroleum Corp. y ConocoPhillips predican la necesidad de disciplina fiscal, los inversores siguen siendo escépticos, dijo Bobby Tudor, presidente del banco de inversión Tudor Pickering Holt & Co. con sede en Houston. Esto restringió el flujo de dinero nuevo al sector, y probablemente enfriará los acuerdos en tanto compradores y vendedores esperan que los precios de las acciones repunten.

“Hubo un desacoplamiento, donde las empresas no siguieron los precios del petróleo hacia arriba y la apatía de los inversores ha sido sorprendente”, dijo Tudor en una entrevista telefónica. “Lo que están diciendo los inversores es que en cuanto el petróleo asome por encima del parapeto de los US$60 el barril, se activará el encendido y todas las plataformas de perforación volverán a trabajar”.

Los futuros del crudo West Texas Intermediate se negocian cerca de US$58 el barril, un alza de casi 7 por ciento este año, gracias a la decisión que adoptaron la semana pasada la Organización de Países Exportadores de Petróleo y otros productores de ampliar sus reducciones del suministro hasta 2018. No obstante, así como los precios consecuentemente suben, también lo hacen los temores de los inversores de que los perforadores de esquisto –compañías acostumbradas a hacer hincapié en el crecimiento por encima de todo– vuelvan a centrarse en incrementar la producción.

Por su parte, el S&P 500 Energy Index bajó 7,5 por ciento en 2017. El escepticismo se propagó en los mercados de capitales todo el año.

Las emisiones de acciones del área de energía en Estados Unidos superaron US$41.000 millones el año pasado, en la medida que empresas de exploración como Anadarko, Devon Energy Corp. y Concho Resources Inc. trataron de apuntalar las finanzas debido a los débiles precios del petróleo o para financiar su expansión en nuevos prospectos de esquisto. Este año, las ofertas bajaron a la mitad, a US$19.900 millones al lunes. El número de emisiones también bajó, desde 110 el año pasado hasta 63 hasta ahora en 2017.

La industria se volcó en cambio al financiamiento de deuda, en tanto las emisiones de bonos de energía de alta rentabilidad casi se duplicaron este año hasta más de US$50.000 millones, según datos recopilados por Bloomberg. Las cifras de los bonos se vieron infladas en cierto modo por una serie de acuerdos de refinanciación de empresas perforadoras importantes además de un grupo de emisiones de compañías del área de ductos.

Bloomberg.-

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