fbpx

¡Qué lindo canta ese robot!

Carlos Arturo Guisarre30 julio, 20206min
100420296_s.jpg

El debate sobre el papel que jugará la inteligencia artificial en el futuro de la música y el negocio discográfico está el tapete.

Carlos Arturo Guisarre

Hace unos días la cantante canadiense Grimes aseguraba que la música en directo está abocada a la desaparición, porque se está consolidando la tecnología en el día a día de los seres humanos.

La afirmación incendió las redes. La artista rusa Zola Jesús le contestó: “tus palabras provienen del privilegio fascista de Silicon Valley”, ya que Grimes está ligada a Elon Musk. A la discusión se sumaron varias personalidades de la música como la compositora Holly Herndon, que tras completar un doctorado sobre la relación entre música y tecnología apuesta por la convivencia de la inteligencia artificial y la música en directo. “Una máquina que simula un batería puede crear ritmos sencillos, pero jamás sustituirá a un gran batería”, dice ella.

Los expertos buscan la analogía con el ajedrez. Desde hace años el mejor jugador de ajedrez es una computadora, pero eso no quita que siga habiendo campeones mundiales de ajedrez o siga habiendo campeonatos.

Hoy en día la mayoría de artistas usan algoritmos de inteligencia artificial en sus canciones y desde hace años el contenido de algunas es 100 % sintético. Sin embargo, la experiencia del concierto es mucho más de lo que son las canciones. El ser humano es un ser social, y por eso, serán necesarias experiencias sociales. Además, como se usan todo tipo de herramientas en la música con la inteligencia artificial, muchas veces no se sabe dónde empieza lo artificial y donde acaba lo biológico.

La industria discográfica lleva más de 10 años conviviendo con la música en directo y la inteligencia artificial, aunque a veces el público no se dé cuenta. Los sistemas de luces y sonidos integran desde hace años aplicaciones de inteligencia artificial.

Hatsune Miku, se convirtió en la primera artista virtual del mundo en 2007. A los espectáculos de la creación japonesa acuden los aficionados de la unión de arte y tecnología y los amantes de las proyecciones tridimensionales con sonido envolvente, porque Miku no es una cantante real sino un holograma.

La incubadora de Hatsune Miku ha sido Vocaloid, una aplicación con un software de síntesis de voz desarrollada por Yamaha, inspirada en el trabajo de Music Technology Group de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona. Esta herramienta es capaz de sintetizar canciones. Cuando se inserta la melodía y las letras, el software puede cambiar el acento, agregar efectos e incluso cambiar el tono de la voz.

Existen algoritmos que permiten recrear músicos y simular cómo toca un chelista o un violinista y reproducirlo automáticamente. Esta inteligencia artificial es muy útil para analizar en tiempo real los movimientos y estado fisiológico de los músicos y los directores de orquesta.

Además, existen prótesis que han hecho posible que músicos profesionales que han perdido una extremidad puedan seguir dedicándose a componer. El equipo de Georgia Tech Center for Music Technology (GTCMT) ha creado una prótesis para un batería con un software de inteligencia artificial. Este brazo robótico incluye la activación controlada por los músculos o la mente, es decir, el usuario no controla completamente las acciones de la prótesis, sino que un mecanismo lo hace por él.

El área que se ha desarrollado con la llegada de los servicios digitales de música es el modelado de los gustos de la persona o la recomendación de música. Plataformas como Spotify están diseñadas con un algoritmo que analiza gustos y propone temas similares a los deseados por el usuario.

Un algoritmo podrá predecir el éxito de una canción. “Puede analizar datos históricos como las canciones han tenido éxito y usando técnicas de inteligencia artificial identificar patrones de éxito y aplicarlos a las nuevas canciones”, afirma Nuria Oliver, doctora en inteligencia artificial por el MIT (Massachusetts Institute of Technology). Hay otra manera de hacerlo. Se puede entrenar un modelo de inteligencia artificial con todas las canciones de un artista que haya triunfado. Se puede generar el estilo del artista a partir de canciones previas que hayan sido un éxito.

Según los expertos, la inteligencia artificial existe como área de investigación desde que existen las computadoras, pero durante esta década se han producido los cambios idóneos para que la tecnología esté disponible para la sociedad. La disponibilidad de grandes cantidades de datos y música digital, los recursos para realizar análisis a bajo costo y el desarrollo de arquitecturas o algoritmos de deep learning han hecho posible el auge de estos nuevos sistemas para generar música.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.