Economía

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El gobierno dominicano y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) firmaron las acciones conjuntas que ejecutarán en agricultura y medio ambiente los próximos cuatro años, programa que conllevará una inversión de US$ 5.4 millones, informó el Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo (Mepyd).
El acuerdo fue firmado en la sede del Mepyd por su titular, Isidoro Santana, y por los ministros de Agricultura, Ángel Estévez; de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Francisco Domínguez Brito, y por el representante de la FAO en el país, Carmelo Gallardo.
En apoyo a la firma estuvo además el coordinador residente de Naciones Unidas en el país, Lorenzo Jiménez de Luis y, entre otros representantes de organismos internacionales, el representante del Banco Mundial, Alessandro Legrottaglie.
El pacto implica una inversión de US$ 5.4 millones, de los cuales la FAO aportará US$ 1.1 millones y el resto corresponderá a recursos que deberán ser movilizados por el Estado dominicano.
El Marco de Programación País suscrito priorizará la institucionalidad de la seguridad alimentaria con enfoque de derechos; la promoción del desarrollo incluyente y sostenible en los territorios rurales, y la gestión integral de los recursos naturales y riesgos, en promoción de un sector agropecuario sostenible y resiliente.
Tales áreas fueron identificaron en nombre del Estado como principales asociados los tres ministerios suscribientes de esta programación para el periodo 2018-2021, y con la participación de los ministerios de la Presidencia, el de la Mujer, el de Educación y el de la Salud.
Además, con el Gabinete de Coordinación de Políticas Sociales, con la Oficina Nacional de Estadísticas, y con los institutos de Recursos Hidráulicos y el de Bienestar Estudiantil, que se comprometieron con el desarrollo del sector agropecuario.
El ministro de Agricultura, que abrió el acto con su discurso, declaró que en el país la seguridad alimentaria está garantizada por los esfuerzos del presidente Danilo Medina y por la cooperación técnica de organismos como la FAO.
Comentó que uno de los desafíos de la isla compartida con Haití es asegurar alimentos sanos y abundantes bajo condiciones fitosanitarias adecuadas e higiene que satisfagan las necesidades nutricionales de ambos pueblos.
Mientras que el ministro de Medio Ambiente consideró que la seguridad alimentaria es imposible sin preservar los recursos naturales y declaró que actualmente se trabaja en la reforestación de las zonas boscosas y en particular en el cuidado de las cuencas de los ríos Yaque del Norte, Ozama y la Isabela.
Y el representante de la FAO destacó que el desafío principal para un país de renta media como la República Dominicana no es tanto el apoyo técnico de los organismos regionales sino “el cruce entre sectores y agencias dedicadas a la ruralidad y a la seguridad alimentaria a fin de alcanzar las metas planteadas.
De su parte, el coordinador de Naciones Unidas dijo que para ese organismo el nuevo marco de programación país es una iniciativa encomiable de cooperación con las diferentes agencias gubernamentales, en procura de la seguridad alimentaria, la seguridad medio ambiental y la erradicación de la pobreza y la desnutrición.
Estas acciones son consistentes con las metas y objetivos de la Estrategia Nacional de Desarrollo a 2030, los Objetivos de Desarrollo Sostenibles y los programas de los ministerios y demás entidades estatales.
Nota de prensa

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El superintendente de Bancos, Luis Armando Asunción, afirmó que el sistema financiero dominicano experimentó una tendencia de crecimiento positiva expresada en que los activos totales ascendieron a RD$1.65 billones, al cierre del 2017, con un incremento absoluto de RD$131,938.64 millones, con relación a su nivel del 2016, equivalente a una tasa de crecimiento de 8.69%.

Al ofrecer un informe de resultados del Sistema Financiero del 2017, Asunción expresó que con relación al fondeo del sistema financiero, las captaciones del público fueron la principal fuente de recursos para las actividades de intermediación financiera, ascendiendo a RD$1.30 billones, con un incremento de RD$116,101.61 millones, equivalente a una tasa de crecimiento de 9.81%, lo que refleja la confianza de los usuarios en la estabilidad del Sistema Financiero Dominicano.
Por otro lado, la cartera de créditos ascendió a RD$999,643.51 millones, para un incremento de RD$76,127.29 millones, equivalente a una tasa de crecimiento de 8.24%. Dichos indicadores se sustentan por la dinámica del crecimiento del crédito privado que aumentó de RD$853,247.61 millones en diciembre de 2016 a RD$932,265.12 millones en diciembre de 2017, registrando una tasa de crecimiento de 9.26%.
En cuanto a la cartera de créditos otorgados a clientes exportadores y de zonas francas, dijo que totalizaron RD$33,575.45 millones, un incremento de 7.24%. Asunción recordó que este año ha sido declarado como el Año de Fomento de las Exportaciones por el presidente Danilo Medina, por lo que la Superintendencia de Bancos, en el interés de fomentar el sector exportador, evaluará la posibilidad de revisar la normativa para que un mayor número de exportadores puedan beneficiarse de mejores condiciones y plazos que le permitan ser más competitivos.
El Superintendente de Bancos informó, que la cartera de crédito hipotecaria, alcanzó un nivel de RD$170,237.26 millones, aumentando en RD$17,231.98 millones, equivalente a una variación porcentual de 11.26%. Dicha cartera de crédito presentó un bajo indicador de morosidad que se situó en 1.59%.
En lo relativo a la cartera de crédito de consumo, dijo que ascendió a RD$260,570.21 millones al cierre del año 2017, registrando un crecimiento de RD$27,715.70 millones con relación a su nivel en diciembre de 2016, equivalente a una tasa de crecimiento de 11.90%
Sostuvo que la cartera de crédito pública se situó en RD$67,377.88 millones al 31 de diciembre de 2017, registrando una disminución de RD$2,913.64 millones con respecto a diciembre de 2016, equivalente a una variación porcentual de -4.15%.
En tanto que el índice de solvencia se ubicó en 18.24%, es decir 8.24% superior al nivel de requerimiento mínimo de 10.0% establecido en la Ley No.183-02, Monetaria y Financiera.
Asimismo, registró un sobrante de capital de RD$84,563.47 millones, que refleja la fortaleza patrimonial de las entidades de intermediación financiera para absorber posibles pérdidas asociadas a vulnerabilidades no previstas.
Del mismo modo, dijo que el patrimonio técnico ascendió a RD$187,084.05 millones, registrando un incremento absoluto de RD$18,613 millones, equivalente a una tasa de crecimiento anual de 11.04%. El indicador muestra, el compromiso de los accionistas de los bancos en seguir fortaleciendo la base patrimonial de sus entidades.
Asunción, manifestó que los préstamos destinados a los sectores productivos ascendieron a RD$501,457.65 millones, registrando un aumento de RD$34,092.75 millones, equivalente a una tasa de crecimiento anual de 7.24%. Esta cartera presenta un indicador de morosidad de 1.65%.
“El sistema financiero continúa apoyando el crecimiento económico a través del financiamiento de proyectos de inversión en sectores claves de la economía. El monto financiado al sector comercio representó el 28.57% de la cartera total; el sector construcción representó el 14.75%; el sector de industrias manufactureras representó el 12.89%; el sector de actividades inmobiliarias 10.19%; el sector turismo 9.67%; y el sector de agricultura, ganadería, caza y silvicultura representó el 4.37% de la cartera comercial privada”, expresó.
Expresó que el sistema financiero además de apoyar el crecimiento económico a través de financiamientos a sectores productivos claves, también está apoyando el crecimiento económico mediante financiamientos a deudores MIPYMES. Los créditos a ese sector ascendieron a RD$255,018.88 millones, para un crecimiento interanual de un 9.95%.
También, manifestó que las disponibilidades del sistema financiero ascendieron a RD$261,304.19 millones, representando el 20.11% del total de captaciones, lo que refleja que el sistema cuenta con recursos líquidos para sustentar la demanda de crédito de la economía.
“En conclusión, se evidencia que el sistema financiero mantiene óptimos niveles de liquidez, rentabilidad y solvencia, con sobrantes de capitales para absorber posibles pérdidas asociadas a riesgos no previstos”. Expresó.
Manifestó que la Superintendencia de Bancos reitera su compromiso de continuar avanzando en el fortalecimiento del marco regulatorio acorde con las mejores prácticas internacionales, en la implementación del Modelo de Supervisión Basada en Riesgos, en el monitoreo continuo de los distintos riesgos a los que están expuestos los intermediarios financieros, así como en la evaluación de las variables e indicadores de desempeño del sistema, en cumplimiento con su misión de asegurar la estabilidad, solvencia y eficiencia del Sistema Financiero dominicano y de proteger a los usuarios del mismo.
Nota de prensa

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Puede ser que la economía mundial no esté ganando ninguna carrera de 100 metros planos, pero de seguro se llevaría la medalla de oro en nado sincronizado.

“La expansión económica está lo más sincronizada posible”, escribe el economista jefe para Estados Unidos de Barclays Capital, Michael Gapen, destacando que solo dos economías industriales experimentaron un crecimiento negativo en los tres primeros meses de 2017, y ninguna está actualmente en recesión.

“Los datos de la actividad ofrecen un cuadro de crecimiento en el mundo industrializado que solo se ha logrado dos veces en las últimas dos décadas: durante el auge tecnológico de finales de los años 90 y mediados de los años 2000”, escribe. “El número de economías industrializadas que han experimentado un crecimiento negativo en un trimestre determinado ha disminuido constantemente desde 2012”.

La rentabilidad de los bonos del Tesoro a 10 años, sin embargo, se ha mantenido relativamente estática a pesar del repunte sincronizado del crecimiento, en un rango de aproximadamente 80 a 100 puntos básicos. Eso es porque la inflación en el mundo desarrollado no está causando ningún trastorno importante, según Gapen, algo que no espera que cambie pronto.

Bloomberg.-

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Para Fed Pacheco, pasar de la curiosidad por las motos a convertirse en motociclista fue un largo viaje.

Dio un paseo hace años en Texas en la Suzuki Boulevard de su tío, poco después de emigrar desde Venezuela. Unos años más tarde, Pacheco decidió apuntarse a un curso de conducción de motos y obtuvo su permiso, aunque todavía no estaba decidido. Pero cuando Honda presentó su nuevo modelo Rebel 500 en noviembre, el joven de 27 años al fin se lanzó de lleno.

“Simplemente empecé a obsesionarme, para ser sincero”, dijo. “Llegaba la temporada de paseos en moto y pensé ’¿Sabes qué? Tal vez no es tan loco’”. Pacheco rastreó una de las primeras Rebels que entraron al mercado hasta un concesionario de Nueva Jersey, entró y pagó US$6.800 en el momento. La moto todavía estaba en su caja de envío.

La Honda Rebel es el último lanzamiento en un desfile de nuevas motos diseñadas para conductores principiantes; casi todas las empresas de la industria de las motocicletas se han esforzado por fabricar una. Son más pequeñas, más ligeras y más asequibles que la mayoría de las otras que pueden encontrarse en un concesionario y probablemente no parecerían fuera de lugar en la década de 1960, cuando el motociclismo consistía en la experiencia de la conducción y no necesariamente se centraba la atención en la máquina misma. También son un cebo para los millennials, que busca atraerlos a ese estilo de vida. Si todo va según lo planeado, estos modelos más pequeños ayudarán a compañías como Harley-Davidson a capear otros 50 años.

Movimiento cultural

“Son nuevas motocicletas, pero también son nuevas ideas”, dijo Mark Hoyer, redactor jefe de la revista Cycle World. “Venden la percepción de un estilo de vida… es un movimiento cultural, una redefinición de toda la industria de la motocicleta”.

También es el equivalente en fabricación de una crisis de los cuarenta. Las ventas de motocicletas en Estados Unidos alcanzaron su máximo en 2006 con 716.268 unidades y rápidamente comenzaron a declinar. Al caer la economía en recesión, el mercado se desplomó. Las ventas de motos disminuyeron un 41 por ciento en 2009 y otro 14 por ciento al año siguiente, según el Consejo del Sector de las Motocicletas. Eso no es sorprendente teniendo en cuenta la economía del momento: una motocicleta es la imagen misma del gasto discrecional, y las máquinas pueden ser difíciles de financiar hasta con un mercado de crédito saludable.

Incluso ahora, con un mercado de valores en fuerte alza y después de que la industria automotriz de Estados Unidos registrase su mejor año hasta la fecha, el tráfico en las tiendas de motocicletas se ha mantenido lento. En 2016, los clientes de Estados Unidos adquirieron 371.403 motos nuevas, aproximadamente la mitad que hace diez años.

Y luego está la bomba de tiempo generacional. En 2003, sólo cerca de una cuarta parte de los motociclistas estadounidenses tenían 50 años o más. Para 2014, la cifra estaba en cerca de la mitad.

De repente, los fabricantes de motos necesitan desesperadamente nuevos motociclistas y los millennials, al parecer, son su mayor esperanza. No sólo son más que los integrantes de la generación X sino que también tienen una expectativa de vida más larga, que es la forma empresarial de decir que están más lejos de necesitar un reemplazo de cadera.

Bloomberg.-