Un agitado 2019 sorprendió a América Latina

Revista Mercado28 diciembre, 201913min
resumen-america-latina-1280x539.jpg

2,077 total views, 3 views today

Se puede decir que 2019 fue un año que sorprendió a más de uno por los diferentes acontecimientos que sucedieron en muchos países de América Latina. Protestas masivas, juramentación de presidentes interinos, salida del poder de mandatarios, disolución de congreso, y cambios inesperados de gobierno ocurrieron en esta zona del planeta durante todo este movido calendario.

En materia económica, los grandes organismos multilaterales como el Banco Mundial (BM), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Cepal tuvieron que reducir las expectativas del crecimiento económico de la región entre 0,1 y 0,2% para cierre de año, debido a varios factores, tales como los embates que produjo la llamada guerra comercial que mantienen China y Estados Unidos sobre varias monedas latinoamericanas como el peso mexicano o el chileno; la ralentización de la economía mundial; la lenta recuperación de Brasil; la desaceleración de México; la recesión de Argentina; el desastre económico de Venezuela; y los mismos efectos ocasionados por los disturbios sobre los indicadores locales de países como Chile y Colombia.

En materia política, el año arrancó con la sorpresiva juramentación en enero de Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional, como presidente interino de Venezuela, cargo que le fue reconocido por más 50 naciones en todo el mundo –incluido Estados Unidos y gran parte de los países de la región y de Europa- que decidieron desconocer de inmediato a Nicolás Maduro como mandatario legítimo del convulsionado país suramericano, debido a las múltiples denuncias de violación de derechos humanos que recaen sobre él y muchos funcionarios de su gobierno.

Aunque en un primer momento la irrupción de Guaidó en el juego político generó altas expectativas a la hora de concretar el cambio que anhelan la mayoría de los venezolanos, además que logró convocar multitudinarias movilizaciones de calle en todo el país, con el paso de los meses su gobierno interino fue en declive por las mismas diferencias que se dieron entre los partidos de oposición, y al final no logró cumplir -al menos por este año- con su promesa inicial, basada en tres premisas: cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres. Mientras tanto Venezuela sigue hundida en una de las peores crisis socioeconómicas vividas por una nación latinoamericana en la historia contemporánea, sin que se vea aún en el horizonte una salida posible a tan lamentable situación, que es causante de uno de los mayores movimientos migratorios de todo el mundo.

Además de Guaidó, otra presidenta interina que saltó a la palestra pública latinoamericana fue la senadora Jeanine Áñez, quien asumió las riendas de Bolivia, luego de la renuncia y posterior salida del país de Evo Morales, quien gobernaba esta nación desde 2006. Las denuncias por el fraude en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales fueron la chispa que encendió las calles de las principales ciudades del país, en la que los manifestantes exigieron la salida de Morales del poder, lo cual ocurrió tras varios días de disturbios.

Hoy Morales, luego de un polémica asilo político en México, se encuentra como refugiado en Argentina y sobre él ya cae una orden de captura emanada desde la Fiscalía de Bolivia, que lo acusa por los delitos de sedición, terrorismo y financiamiento al terrorismo.

Otra noticia que impactó este año fue la disolución del Congreso de Perú, por parte del presidente Martín Vizcarra, quien tomó esta decisión luego que de que se llevara al Parlamento la denominada cuestión de confianza sobre la selección de los magistrados del Tribunal Constitucional. A la par, Mercedes Aráoz, vicepresidenta de Vizcarra, fue juramentada como Presidenta Interina por un Congreso que ya había sido disuelto, pero al día siguiente de su nombramiento renunció a sus funciones políticas. La incertidumbre que se vivió en este país no duró mucho y terminó con el anuncio para enero de 2020 de la elección de los nuevos congresantes que representarán al pueblo peruano.

Las protestas que pocos esperaban

Sin duda alguna una de las noticias que más sorpresa causó en la región este año fue la de las protestas masivas que se produjeron sucesivamente en varios países de Suramérica, específicamente en Ecuador, Chile y Colombia durante el último cuatrimestre de 2019.

En Ecuador, el anuncio de la eliminación del subsidio a los combustibles por parte del presidente Lenín Moreno, que estaban vigentes en esa nación desde hace cuatro décadas, hizo que la gente saliera a protestar durante varios días, ocasionando fuertes disturbios en Quito, a tal punto que la sede del poder ejecutivo debió ser trasladada provisionalmente a Guayaquil. Ante la fuerte presión que se vivía en las calles y luego de negociaciones entre el gobierno y representantes de los grupos que protestaban, Moreno decidió derogar el decreto y la calma volvió a las principales ciudades ecuatorianas.

Casi en paralelo, se encendían las calles de Chile, el que hasta hace poco era un modelo y referencia de país en crecimiento para América Latina, por su estabilidad económica y excelente clima para hacer negocios.

Las protestas no se hicieron esperar tras la decisión del presidente Sebastián Piñera de autorizar el aumento del precio del pasaje del transporte público. Los disturbios y el vandalismo se fueron apoderando tanto de Santiago como de varias ciudades chilenas, mientras se exigía la renuncia del actual mandatario.

Aunque Piñera anunció la suspensión del alza en el precio del transporte público y presentó una serie de medidas económicas para rescatar el valor del salario de los chilenos, esto no logró apaciguar las fuertes protestas, saqueos, destrucción de transporte público y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad del Estado que ocurrieron en este país durante varias semanas. Y aunque el nivel de manifestaciones ya ha bajado y poco a poco en el país trata de volver a la normalidad, aún persiste un clima de tensión y ciertos focos que pudieran encender el caos en cualquier momento.

Y mientras en Chile las protestas iban en caída, sorpresivamente el llamado a un paro nacional en Colombia contra el presidente Iván Duque y sus políticas económicas, sociales y ambientales, terminó convirtiéndose en el inicio de una serie de fuertes disturbios que han mantenido en vilo a las principales ciudades colombianas durante ya varias semanas.

Se dice que el paro nacional, solo terminará cuando los delegados del gobierno logren un acuerdo con el comité de los convocantes para iniciar un diálogo formal, tal y como lo reseña una nota de Notiamérica. Sin embargo, hasta ahora los encuentros no han logrado avances de importancia en Colombia. Por un lado, el comité nacional del paro pide que el diálogo se llame “negociación” y que se deben empezar a resolver los treces ejes que ellos plantean. Mientras, el gobierno ha dicho que antes de cualquier negociación deben acordarse los trece puntos que el comité plantea. Lo cual lleva a un juego que pareciera estar cerrado por ahora sin que se sepa a ciencia cierta cuando será su final.

Gobiernos que van y vienen

Este 2019 también fue un año de elecciones presidenciales en Argentina y Uruguay, cuyos resultados finales marcaron un viraje en el futuro destino de cada uno de estos países.

En Argentina, el Kirchnerismo y la izquierda regresaron a la Casa Rosada, sede del poder ejecutivo, de la mano de Alberto Fernández, quien derrotó al ex presidente Mauricio Macri sin necesidad de ir a una segunda vuelta electoral.

En un discurso lleno de las tradicionales promesas de arranque de período presidencial, Fernández convocó a la unidad de toda la Argentina en pos de “la construcción de un nuevo contrato ciudadano social”, que a su juicio debe ser fraterno y solidario. No obstante, una de las grandes tareas que tiene el nuevo presidente es la de estabilizar la economía del país, que en los últimos años ha estado en crisis, así como cumplir con la difícil tarea de cancelar las deudas que mantiene Argentina con los organismos internacionales.

A diferencia de Argentina, en Uruguay la izquierda se despidió del poder luego de casi 15 años al frente del país. En una cerrada contienda electoral, Luis Lacalle Pou, de la coalición de partidos de centroderecha, logró salir triunfante frente a Daniel Martínez, del oficialista Frente Amplio, con una diferencia de poco más de 30 mil votos.

Por ahora se están definiendo las estrategias de lo que será el manejo de las finanzas y la economía por parte del gobierno de Lacalle Pou, quien asumirá la presidencia en 2020. Sin embargo durante su campaña refirió que buscará “identificar y aprovechar oportunidades de ahorro en el gasto público, sin afectar las prestaciones en el área social”, tal y como lo dejó por escrito en el acuerdo que firmó junto a sus socios de coalición que lo llevaron a la presidencia.

David Rodríguez Andara

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

2,078 total views, 4 views today