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Leadership

Juana Bacerló: primera mujer en dirigir una empresa minera en RD

4 agosto 2021

El ascenso a la presidencia de Barrick Pueblo Viejo de Juana Barceló, en sustitución de Méjico ÁngelesLithgow, suscitó en su momento un titular común, que aludía a un hito concreto: era la primera mujer en dirigir una empresa minera en la historia de la República Dominicana, y la primera en la multinacional canadiense. Sin embargo, este hecho, tras apenas unos meses, se había quedado en una mera anécdota a la luz de la intensa agenda ‘transformadora’ que ha protagonizado esta ejecutiva desde su llegada, con un liderazgo distintivo que sella su desempeño tanto de puertas para dentro.

Los pasos de esta abogada comenzaron como directora legal de Barrick Pueblo Viejo en 2009, aunque su participación en la empresa ya databa del inicio del proyecto, en 2003, como consultora del proyecto desde la firma Pellerano & Herrera. Quince años en total, que con el nombramiento recibió su broche de oro.

Además de destacarse en los últimos años, ella ha sido mencionada recientemente como CEO 2021 y en diciembre, como Empresaria Solidaria del año 2021. Ciertamente, su labor va más allá de sus tareas profesionales, ella es un talento invaluable para República Dominicana que ha impactado con sus decisiones la vida de muchos, más aún en la era post pandemia.

¿Qué valor distintivo aporta a la presidencia de Barrick?

Desde el primer momento, cuando este todavía era un potencial proyecto estuve conociendo la forma de operar de esta empresa, cuando aún la concesión estaba bajo la administración de Placer Dome. Fui viendo, desde estos cimientos, la intención que tenía la empresa de crear un proyecto de clase mundial en el país y de todas las cosas buenas que podría traer, tanto para nuestras comunidades, como para los empleados, para el Gobierno, para República Dominicana… Y, la verdad, que lo asumí con mucho entusiasmo. Podríamos decir que me enamoré del proyecto. Considero a Pueblo Viejo como un hijo, mi cuarto hijo. Siempre he mantenido este compromiso, este sentido de pertenencia, de que las cosas salgan bien, de trabajar arduamente… y ahora, aún más.

A pesar de que inicié en el área legal de la empresa siempre fui más allá, siempre participaba, creando valor para la compañía. Cada vez que teníamos algún problema, siempre me involucraba. Y en este camino tuve mentores que me ayudaron a crecer y fortalecer aquello que me hacía falta, y fueron los que me ‘empujaron’ hasta donde hoy me encuentro.

Desde esos primeros años y ya suma más de trece, ¿se imaginó en algún momento en esta posición?

La realidad es que no. Ha sido como un sueño porque yo ni siquiera llegué a aspirarlo. Sin embargo es cierto que en la empresa tenía un plan de desarrollo, de crecimiento, acompañada, como comentaba, de muchas personas que confíaban en mi potencial. Poco a poco fui rebasando los obstáculos y aquí estoy.

Quedémonos en ese momento. Llegó a la presidencia de la empresa haciendo historia. ¿Cómo se sintió?, ¿qué pasó entonces por su cabeza?

Me sentí muy complacida. Fue un reconocimiento de la empresa al largo trabajo que he venido realizando, y también al talento dominicano. Se trata de una empresa multinacional que ha demostrado que cree en los dominicanos y que los ayuda a desarrollarlos como profesionales y personas, como ha demostrado. Es un gran sentimiento de satisfacción.

Como mujer también me sentí muy bien, por lo que representa para otras mujeres en el país. Estamos hablando de una empresa multinacional, que no es familiar, subsidiaria de dos entidades públicas que cotizan en la Bolsa de Estados Unidos y la realidad es que es un gran logro para el país, por lo que siento que es un gran compromiso con mi género y también por el país, como dominicana, y por el equipo que me ha apoyado.

Rompió barreras en un sector complejo. ¿Considera que lo tiene más difícil por ser mujer o este es un debate ya superado?

Creo que es un debate superado. No puedo negar que al principio algunas personas podían tener sus dudas, pero esas mismas personas, a día de hoy, ya me han expresado su satisfacción de lo bien que están yendo las cosas.

Hablando de su visión y ese ‘nuevo liderazgo’ que ha constituido, ¿Qué pilares podría identificar como la base de su gestión

Tengo un liderazgo muy participativo, quiero que el equipo contribuya, aporte, innove y vea cómo podemos mejorar y construir proyectos comunes juntos. Desde esta visión, queremos, como equipo, insisto, que nos perciban como una empresa local y cercana. No solo como una compañía que está extrayendo oro, sino que está trayendo desarrollo al país. El objetivo es que la gente lo vea y lo perciba.

También lo estamos haciendo de una manera medioambientalmente sostenible, lo que significa que, si bien estamos haciendo una extracción, estamos dejando un gran legado y protegiendo el medioambiente. En este sentido, tenemos hechos que nos avalan. Mantenemos las puertas abiertas en la empresa para recibir a cualquier persona que tenga un interrogante sobre nuestro trabajo. También tenemos un programa para fomentar la adquisición de bienes y servicios locales.

En los últimos años, esta compra ha sido de US$3,200 millones. Las universidades, las instituciones, el gobierno… queremos que toda la sociedad nos perciba como lo que es Barrick Pueblo Viejo, una empresa con un 96 % de personal dominicano; una empresa local, abierta y presente.

En esta línea, la percepción común es la transformación que lidera. ¿Qué se encontró y hacia dónde quiere llevar la empresa?

Lo que encontramos fue una empresa con una percepción totalmente hermética, cerrada, e incluso arrogante. Mi visión es transmitir al dominicano que Barrick Pueblo Viejo es socio de su desarrollo. Somos la mayor exportadora del país, la empresa que más impuestos paga y, por lo tanto, queremos que se perciba a la empresa como lo que es, un gran socio del Estado dominicano.

Esta visión está calando a nivel interno, pero también se percibe una transformación del sector en general, a la luz de las optimistas cifras que publicaba la Cámara Minera Petrolera (CAMIPE), recientemente. ¿Qué está cambiando?

Que la sociedad está entendiendo que la minería contribuye con el desarrollo del país y promueve un cambio, en la educación, en el empleo, en la cadena de suministro, en el encadenamiento productivo… Y sobre todo lo hace cuando se hace de una manera ambientalmente responsable. En este trabajo estamos recibiendo mucho apoyo. Lamentablemente, existen todavía muchos grupos en el país que tienen oposición a la minería y nosotros les invitamos a que ese desacuerdo lo puedan compartir para tenerlo en cuenta y tomar nota.

En este sentido, una de las cosas que trato de hacer y que he pedido al sector es que trabajemos juntos y defendamos la industria, y que cada uno, contribuyendo en la medida que pueda dentro de lo que representa su operación, demos a conocer lo que hacemos y lo bien lo que hacemos. Cómo protegemos el medioambiente, qué políticas implementamos, cuántas auditorías o certificaciones tenemos… En definitiva, transmitir que somos un sector unido, que podemos apoyarnos los unos a los otros y trabajar en equipo. Todos, de una manera conjunta, estamos logrando lo que se está viendo en el país. También tenemos un apoyo notable del Estado, porque como ha dicho el presidente Medina recientemente, ‘la minería es una forma de poder incrementar las exportaciones de una manera significativa y lograr un progreso para el país’.

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