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Los 11 testimonios de mujeres contra Cuomo: la dimisión del gobernador de New York

10 agosto 2021

No es primera vez que un político se ve envuelto en algún escándalo por agresión sexual, aunque puede que sea el primero en mucho tiempo con la pronunciación de 11 testimonios de mujeres contra Cuomo, un número bastante notorio. El gobernador de New York, Andrew Cuomo, ha dejado a todos en silencio en medio de una rueda de prensa: finalmente ha decidido dimitir. 

La presión de la Fiscalía que corrobora la validez de esos 11 denuncias de mujeres, comienzan a socavar la inocencia de Cuomo.

La presión de la Fiscalía que corrobora la validez de esos 11 denuncias de mujeres, comienzan a socavar la inocencia de Cuomo. Los argumentos para defender su inocencia se resquebrajan y pese a resistir las llamadas de su partido a abandonar el cargo incluyendo la del presidente, Joe Biden, ahora ha cambiado su decisión, ¿Por qué?.

El viernes pasado, una empleada. Brittany Commisso, presentó la primera denuncia penal por abuso contra el demócrata. Con 63 años, Cuomo ha insistido en que todo el proceso ha sido «motivado políticamente» y ha cuestionado la credibilidad de las pesquisas encargadas por la Fiscalía de New York, de carácter no penal, y lideradas por dos abogados independientes, que se prolongaron durante varios meses.

El gobernador apenas admite que mantuvo un trato «demasiado familiar» para los actuales umbrales de tolerancia y que hizo sentir mal a las mujeres, la mayoría subordinadas suyas, que lo han denunciado. Una mancha con un alto costo político en un impecable historial como primer espada dentro del Partido Demócrata de la política neoyorquina. Hijo del poderoso Mario Cuomo, tres veces gobernador de New York,  su nombre solía sonar como posible candidato presidencial cada cierto tiempo.

El documento elaborado por los investigadores, de 165 páginas, describe un ambiente tóxico, de “miedo e intimidación”, idóneo para cometer los abusos de forma impune. “Nuestra investigación ha revelado que estos no eran incidentes aislados, sino que formaban parte de un patrón de comportamiento”, señaló a la prensa Joon H. Kim, uno de los dos abogados al frente del caso, al presentar el informe la semana pasada.

Lindseay Boylan. Fotografía: El Perfil.

Algunos de los nombres que han salido en estos 11 testimonios de mujeres contra Cuomo que han salido a la luz, son el de Lindsey Boylan. Ella trabajó de 2016 a 2018 en un área del departamento económico de la gestión de Cuomo. Según detalló, el gobernador la besó en la boca de imprevisto en su oficina de Manhattan, el manoseó el cuerpo, las piernas, la cintura, y la espalda, y una vez le sugirió jugar al «strip-poker» durante un vuelo laboral. Cuando Lindsey Boylan hizo público esto en diciembre de 2020 quisieron desacreditarla.

Charlotte Bennett. Fotografía: El Perfil

Charlotte Bennet, también ex asistente ejecutiva y asesora de políticas de salud de Andrew Cuomo, declaró en febrero último a The New York Times su caso. Esta joven de 25 años dijo que el gobernador le sugirió que estaba abierto a relacionarse con mujeres jóvenes a punto tal que ella sintió que él quería tener sexo con ella. También que una vez, él le pidió que hiciera flexiones, y ella lo hizo. Ella le comentó esto al jefe de personal y la cambiaron de área.

Anna Liss. Fotografía: TG Time.

Con 35 años, Ana Liss trabajó como asistente de políticas y operaciones para Cuomo entre 2013 y 2015. El gobernador, según dijo, a veces la llamaba “cariño”, le preguntó si tenía novio, le toqueteó, le besó la mano y algunas veces las mejillas. Según los investigadores que hicieron el informe, Liss no hizo denuncia alguna mientras trabajaba para Cuomo por temor a “ser condenada al ostracismo o despedida».

Karen Hinton fue asistente de prensa de Andrew Cuomo cuando él era ministro de Bill Clinton. En su caso, ella dijo –incluso a The Washington Post– que él le dio una abrazo por demás intimidante en un hotel, en diciembre de 2000.

Alyssa McGrath es asistente de Andrew Cuomo y en marzo último, le dijo a Times que Cuomo miró por debajo de su camisa, le preguntó si era casada o soltera, la dijo que era hermosa. También que la besó en la frente y la agarró fuerte de la cintura mientras hacían una foto durante una fiesta.

Enterada de la investigación judicial que había sumó su declaración, según dijo, cuando lo escuchó decir que él “nunca había tocado a nadie de manera inapropiada”.

Mariann Wang, abogada de Alyssa McGrath, también representa a otra de las denunciantes, Virginia Limmiatis. Enterada de la investigación judicial que había sobre Andrew Cuomo, esta empleada de una empresa de energía sumó su declaración, según dijo, cuando lo escuchó decir que él “nunca había tocado a nadie de manera inapropiada”. Limmiatis declaró que Cuomo le toqueteó en un evento ecologista que se hizo al norte del estado de Nueva York.

Si bien Anna Ruch tampoco es empleada de la gobernación de Nueva York, sí declaró en la investigación. Según esta mujer de 33 años, en una boda, Andrew Cuomo la avanzó y le plantó un beso no pedido en la mejilla, uno de los más insólitos testimonios de mujeres contra Cuomo. Y también hay otras tres mujeres cuyos nombres no se hicieron públicos que también dieron cuenta de hechos que califican como conductas inapropiadas por parte de un funcionario público.

El acoso sexual es otra forma de corrupción que daña el sistema flagelando mayormente a las mujeres y queda más evidenciado con estos testimonios de mujeres contra Cuomo. El término corrupción hasta ahora ha estado relacionado comúnmente al abuso de poder orientado a obtener beneficios financieros. Se piensa incluso que los actos de corrupción de un funcionario público, van relacionados a sobornos, desestimando este tipo de actos que de igual forma se tratan de decisiones que dado el momento se toman en función de conseguir un beneficio personal, y no pensado para el interés público.

Abuso de poder con fines sexuales es una de las manifestaciones de corrupción más invisibilizadas. No fue sino hasta la década de los 70 que en el caso Willian vs Saxve que los tribunales de Estados Unidos establecieron como acto violento y discriminante el hostigamiento sexual en el empleo. Hasta entonces, esta práctica medieval era considerada completamente normal y relacionada al poder. (KR)

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